Buenas, soy Emilio Calatayud. Ha coincidido la relajación de las medidas de confinamiento con la primavera, una época en la que los chavales y las chavalas tienen las hormonas alborotadas. Y después de un encierro total, más aún. Es la ‘polla del amor’, como dicen en mi barrio, el Albaicín de ‘Graná’, para justificar…