Hablar bien del jefe de uno no tiene buena prensa, lo sé. Pero puedo prometer y prometo que charlar con mi director, Quico Chirino, sólo cinco minutos, me pone las pilas y me resitúa. Que me enfoca, vamos, usando esa expresión tan de moda y que a mí me parece marxista, de los Hermanos Marx. […]