Etiqueta: Cóctel

31 días de agosto: Un Negroni (Día 14)

La temperatura del tugurio cambió. En algunas esquinas el termómetro podía marcar bajo cero. Caras gélidas, miradas glaucas, ademanes hostiles, espinazos erectos, rictus pétreos. En otras, hacía calor tropical. Peña sofocada, corazones desbocados, latidos tan marcados como para llevar el ritmo de la canción que sonaba, lenta y suave, sinuosa. Gotas de sudor perlaban las frentes y se agolpaban en los pechos. Las manos les acompañaban. Los hierros querían disparar sus corazones letales de plata y pólvora. Hielo y fuego, todos los moradores del bar tenían una buena razón para despachar al tipo que entraba por la maldita puerta giratoria. A mí me daba completamente igual. Ya conocía al tipo de marras y sabía que estaba en su salsa y que más pronto o más tarde habría una buena razón para partirle la cara. Pero no era hoy ese día. Ni tampoco sería mañana. De momento. Así que volví mi cuello con un ligero tic rápido y encaré lo que realmente me importaba y, por segunda vez en menos de cinco minutos, dejaría que la vida transcurriera a su aire a mis espaldas. Yo era mi taburete, de madera, añejo, con tantos culos sobre él a lo largo de cuatro décadas de humo y alcohol barato que podría doctorarme con un tratado epistemológico sobre cómo cruzar las piernas y acodarme en una barra para buscar problemas. El problema del día tenía rizos, toneladas de bucles. Curvas. Ojos almendrados, mirada rasgada. Labios sensuales. Para colmo, decía ‘Hola’ muy bajito. De ahí los Negronis, con su amarga combinación de Vermouth y Ginebra despachados con un golpe de muñeca de Campari, esa mezcla italiana que le termina de dar a esa bomba de relojería alcohólica el toque de distinción no solo para cogérsela con elegancia, sino para que la mujer que tienes enfrente te acompañe sin pestañear. Y hay damas que cuando pestañean, vuelan y se llevan tu alma, tu corazón, o lo que sea que te quede todavía dentro de tu pellejo.

-«¿Por qué brindamos?», susurró ajena a la tóxica atmósfera que amenazaba tormenta en el bar.
-«Por nosotros, no queda otra», me la jugué inocente para buscar un vínculo.
Misteriosamente, sonrió de vuelta de mi frase, alzó el vaso con el Negroni y lo chocó con fuerza contra el mío
-Salud, bello. Lo que das en la vida te viene de vuelta, extendió el brindis inicial

Los altavoces dejaban caer por el local las notas musicales de la canción. La letra se dispersaba con ecos por las paredes y rebotaban entre ellas. Era como si yo solo la pudiera escuchar. Bebí un sorbo más del Negroni y no pude quitar los ojos de ti. En ese momento, me percaté que me estaba enamorando. Del tirón.

Pistas para este verano

El cazador.
Película imperdible. La escena en la que suena la canción Can`t Take My Eyes off You (No puedo quitar los ojos de ti) es de las mejores de la historia. The Deer Hunter es una epopeya que trata sobre la vida de tres obreros siderúrgicos de la pequeña ciudad de Clairton, Pensilvania: Michael, Nick y Steven, cuyas rutinarias y felices vidas se transforman de modo irreversible en medio de la trágica devastación de la Guerra de Vietnam. Allí son capturados por el Vietcong, los cuales mantienen a los presos en condiciones infrahumanas y les obligan a jugar a la ruleta rusa apostando a ver cuál de ellos sobrevivirá. Logran escapar, pero la experiencia les produce heridas físicas y psicológicas que les marcarán en su regreso a casa.

Un Negroni.
El Negroni es un cóctel de origen italiano preparado a base de Gin, Campari y Vermú rojo. Es uno de los combinados más famosos del mundo que fue inventado en 1919 por el Conde Negroni, al añadir a su Americano un toque de ginebra en lugar de soda, en honor a su último viaje a Londres

Recuerda. Hay que besarse más. Y en verano, mucho más

Todos los posts de #31diasdeagosto
-Día 1: Los 400 golpes
-Día 2: A todo gas
-Día 3: The Motorcycle Boy Reigns
-Día 4: On the road
-Día 5: Trece Rosas
-Día 6: Easy rider
-Día 7: The Last Waltz
-Día 8: Martin Rock and Roll Scorsese
-Día 9: Travis, Luke, Beatrix, Catherune y Léon
-Día 10: Natalie
-Día 11: BB
-Día 12: París
-Día 13: Sex

 

El verano es un cóctel

21DRINKS_SPAN-master675

El verano es un cóctel, un trago, un cubata, un combinado, un mojito, un daikirí, un Negroni, un Campari, Media Combinación, Gin Tonic, Cuba Libre, Gin Fiz, Gimlet, Alexandra, San Francisco, Cosmopolitan, Mai Tai (receta), Tequila Sunset (receta), Blue Margarita (receta), Douglas (receta), B52 (receta) Y así todos los que te puedas imaginar y muchos más. En esta página web los encuentras todos reunidos y con sus recetas (Cócteles Fáciles)

Si eres sin embargo, torpe, vago, has nacido cansao, o estas de vacaciones, The New York Times te ha preparado este reportaje donde un barman mundial, Ros Schaap, te prepara el cóctel de tu elección. Y te lo hace delante de las narices de tu pantala.

Haz click en la imagen de abajo y podrás elegir tu combinado favorito (El link también te lo pongo por aquí).

Make my drink

 

PARA PARTICIPAR
-Estáis invitados a participar con vuestras recomendaciones para este verano. Se admiten todo tipo de ideas, desde viajes hasta utopías, desde cócteles a paisajes, desde olas a besos.
-¿Cómo? Comentar en este blog o en Facebook o vía Twitter

La serie #50posts 2014
-28 de junio de 2014: Vuelven #50posts: Un clásico del verano (Leer link)
-29 de junio de 2014: El verano es desamor (Leer link)
-30 de junio de 2014:El verano son adivinanzas (Leer link)
-1 de julio de 2014: El verano es Rimbaud (Leer el link)