Obama apenado

Allá por el mes de junio de 2010, hubo un vertido de crudo en una plataforma petrolífera del golfo de de México.

El presidente de los Estado Unidos de América, Barack Obama, visitó la bahía de Pensacola junto a las autoridades de la zona como el Gobernador de Florida Charlie Crist.

Los americanos están muy concienciados con el tema de los vertidos y rápidamente convirtieron el problema en una asunto de estado. La visita del presidente, no solo no calmó las conciencias de los ciudadanos, sino que algunos medios aprovecharon el peliagudo asunto para darle un palito a la mayor autoridad del país.

El caso que estás leyendo se publicó en “The Economist”, un semanal que como su nombre indica analiza información económica.

En la foto publicada en su portada, vemos a un Obama reflexivo, como si el vertido fuese su única preocupación, como no creyéndose lo que está pasando. Y de fondo la plataforma petrolífera que originó el problema. Podemos apreciar una fotografía muy limpia, sin ningún elemento que perturbe la lectura de la imagen.

Pero si nos fijamos en la fotografía original, la realidad era muy diferente al resultado expuesto en la portada. Hay tres elementos que han distorsionado la realidad, el primero y más grave, quitar la persona que se encuentra a la derecha del presidente, borrar elementos de una fotografía está mal, el segundo es el corte de la fotografía, al cortar por encima de la cinta amarilla de seguridad, estamos anulando el verdadero motivo de la mirada del presidente, que no es otro que unas redes de colores expuestas sobre la arena de la playa, pero si os fijáis, al darle este corte conseguimos el propósito de la revista, obtener ese gesto de preocupación. Por último el tercer punto a resaltar es el menos manipulador, al ser un sutil aclaramiento de la cara del presidente para que se vea bien la cara de preocupación.

Resumiendo, como veremos en esta serie hay muchas formas de manipular la información que contiene una imagen, no solo se manipula con Photoshop como vemos en este caso, con una edición fotográfica con intencionalidad podemos conseguir los resultados deseados.

RAMÓN L. PÉREZ, FOTOPERIODISTA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *