Entre Susana y Díaz

Los catalanes -una parte de ellos- pretenden votar el mismo día que el PSOE de Granada elegirá secretario provincial. Y esto debería de ser como cuando una fiesta cae en domingo y se pasa al lunes. No hay estómago para tanta carnaza informativa.

Finalmente serán dos los aspirantes en las primarias: José Entrena y Noel López. Lo que se intuía antes del verano como un pulso entre ‘susanistas’ y ‘sanchistas’ ha terminado en un duelo entre Susana y Díaz. Aunque ahora nadie quiera carga con el marchamo de la lideresa andaluza.

¿Quiénes son?

FERMÍN RODRIGUEZ

José Entrena es invitablemente el heredero de Teresa Jiménez, para lo malo y también para lo bueno; que es un matiz que parecen olvidar sus rivales. Es evidente que cuenta con el establishment del aparato del partido y el grueso del equipo de la Junta y la Diputación. Y eso le ha bastado para ganar la previa de los avales, que la experiencia dice que no es, necesariamente, el prólogo de la victoria. Pero ahora que se ha eliminado el impuesto de sucesiones -al menos para los que no reciban un millón de avales-, Pepe no tiene que tributar por la herencia recibida. Se abren otras posibilidades que quizás hagan más fácil la reconciliación entre dos sectores que tienen un mismo origen.

 FERMÍN RODRIGUEZ 

Noel López es de ese grupo de socialistas granadinos que son ‘susanistas’ -o lo eran- a pesar de Susana. La frase no es mía.

Militantes y dirigentes jóvenes que reivindican mayor protagonismo en el partido y en el gobierno andaluz. En este sector apenas si hay un cargo de la Junta de tercer nivel y un par de parlamentarios. Han recogido más avales de los que se les presuponían y cuentan con el añadido de que es más morboso votar contra el aparato.

Y, ¿qué puede hacer ahora la dirección regional? Lo mismo que en los últimos dos años. Es decir, permanecer quieta, dejar que se vote y que entre ellos se entiendan después de haber medido las fuerzas.

Llegado este momento, Susana Díaz todavía podría decantar el duelo por anticipado. Le bastaría con venir a Granada, darse una vuelta en el metro, provocar que le preguntaran por los dos candidatos y señalar a uno de ellos.

Ganaría el contrario.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *