La plaza de Bibrambla exponía su zoco mañanero. En él, se podían adquirir desde una piedra de mechero a una canasta, pasando por un manojo de ajos, un reloj antiguo o un ánfora de cobre. En este puesto que fotografió Torres Molina, un chico despacha una pajarería ambulante. Era septiembre de 1970
Pajareria Bibrambla

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