Hoy os propongo una reflexión sobre Albarracín, un bellísimo pueblo que en apenas dos décadas ha pasado de estar lánguido y ruinoso a tener una saludable salud patrimonial y una desbordante vida cultural y turística (gracias sobre todo a la labor de la Fundación Santa Mª de Albarracín). Sin embargo, una vez realizado lo más complejo, deberán diseñar fórmulas que garanticen que su rico patrimonio no se vea afectado por la presión turística e inmobiliaria ni que la experiencia de visitar este lugar se vea mermada por la masificación.

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PROTEGIENDO LOS TESOROS QUE EL MUNDO RURAL NOS OFRECE… AÚN (2)

Hace unos días os hablaba sobre la importancia de que en cada municipio se realice una catalogación exhaustiva de todo su patrimonio cultural en todas sus categorías, desde aquel que atesora valores de tipo monumental (una catedral, un castillo, un palacio…) hasta aquellos otros elementos que son resultado de las tradiciones o del buen hacer de sus habitantes (la arquitectura popular, un antiguo molino harinero o unas eras de trilla) porque todos ellos configuran el poso de la historia local y deben ser legados a las futuras generaciones no solo en buen estado de conservación sino también en un contexto que permita la armonía de estos elementos con el lugar.

Y por los comentarios que me habéis hecho llegar unos y otros he pensado que está más que justificado que en los próximos días vayamos profundizando en esta materia, y qué mejor que hacerlo a través de algún caso concreto. Pues bien, hoy voy a hablaros precisamente del patrimonio más abandonado a su suerte y menos valorado… EL PATRIMONIO CULTURAL RURAL.

Hace unos años, con motivo de la elaboración del Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU de BAZA) de un municipio andaluz, propusimos a su ayuntamiento realizar una catalogación exhaustiva del numeroso patrimonio cultural que se hallaba disperso por su espacio rural, y felizmente pudimos afrontar aquel trabajo que nos llenó de satisfacciones y que se convirtió en una herramienta esencial para la tutela patrimonial de este municipio.

Y es que, como escribimos entonces, “la ciudad no se encuentra aislada del territorio que la rodea ni ha albergado siempre entre sus límites urbanos a todos los habitantes, por lo que entre los que habitan la ciudad y los que viven de manera dispersa en el territorio se establecen múltiples relaciones de contacto que van dejando una serie de huellas en el paisaje en forma de construcciones, caminos, campos de cultivo, acequias, minas…que son los que lo caracterizan y que generalmente albergan unos valores culturales y etnológicos muy valiosos y que constituyen la esencia de unos modos de vida y de relación del hombre con el territorio que forman parte de la historia local.

Las zonas rurales de Andalucía, con la crisis de los sistemas productivos tradicionales en los años 60 del siglo pasado vivieron el éxodo de sus habitantes hacia las ciudades en la búsqueda de una mejor calidad de vida, con el consiguiente abandono de todo aquello que les ligaba a su situación anterior.

Y sólo en aquellas comarcas con un menor desarrollo económico han pervivido hasta fechas más recientes formas de economía tradicional que han mantenido en uso y por tanto conservado los elementos que configuraban ese paisaje ruralizado, aunque en franco proceso de desaparición casi total. Sin embargo y paradójicamente los nuevos gustos sociales por el regreso a la vida en el campo, el turismo rural, etc., están provocando una presión y un consumo no respetuoso en muchos casos del rico patrimonio rural, trasladando al ámbito rural tipologías y modelos que poco o nada tienen que ver con lo que antes había.”

Su realización requirió una concienzuda y sistemática labor de campo a lo largo y ancho de todo el territorio municipal, completada con otras tareas de investigación documental.

Y como resultado, el Catálogo de Protección Cultural del Medio rural se concretó en:

– Fichas individualizadas para cada elemento, conteniendo:
Identificación del elemento
Descripción del mismo
Valoración
Condiciones de ordenación

– Consideración de las categorías:
Patrimonio Arquitectónico (189 elementos)
Patrimonio Arqueológico (253 elementos)
Patrimonio Etnológico (118 elementos)
Patrimonio Natural (14 elementos)

– Y zonificación del territorio, con la intención de comprender mejor la relación entre los elementos catalogados con el territorio y con el paisaje del que forman parte, estableciendo zonas con características tanto geográficas como antrópicas más o menos homogéneas, que en el caso de Baza fueron 4:
Sierra de Baza-Parque Natural
Vega-Campo de Jabalcón
Llanos de Jamula-Ramblas
Llanos de Baúl-Atalaya

Próximamente os desarrollaré en detalle una de estas zonas para que disfrutemos juntos de todos esos tesoros que el mundo rural nos ofrece… aún.

Casa de Antonio el pastor. Arquitectura vernácula de alto valor etnológico

Acueducto del molino de Tablas.
Dolina en las Torcas del Calar de Casa Heredia

LAMENTABLEMENTE NUESTRA CAPACIDAD DE SOÑAR NO ESTÁ SIENDO SUFICIENTE

Tenía una noticia guardada para leerla luego, algo más despacio, pero ya de por sí su titular evoca toda la tragedia que seguramente quiere contarnos: “Las grandes ciudades fracasan en la lucha contra la contaminación”… ¡Ahí es nada!

Es decir, que allá donde se concentra más de la mitad de la población y de la actividad del planeta se vive en una ambiente nocivo para las personas debido a que nuestro modo de vivir y de trabajar expulsa al ambiente toda clase de residuos tóxicos y o bien la sociedad actual es incapaz de controlar esos impactos, o simplemente la sociedad actual no está demasiado interesada en hacer lo que sea necesario para que no se produzcan… Pero claro, el artículo se refiere a las grandes ciudades del primer mundo, Madrid, Londres, Paris, Atlanta, Roma, Munich… donde con toda seguridad se concentra la mayor modernidad y progreso que existen en el planeta, y también donde seguramente pueda existir una mayor concienciación social sobre estas cuestiones y por ende un mayor compromiso de los gobernantes que, como vemos, aún no han dado con la tecla… porque como vemos ni siquiera está siendo suficiente con haberse dotado a lo largo de los años con un sistema de transporte intermodal, eficiente e interconectado (metro, bus, aeropuerto, ferrocarril…) ni con contar con un óptimo diseño urbano…

Pero, si eso no funciona… ¿Qué pasa entonces con las mega urbes del segundo mundo, el de los países en vías de desarrollo? Ah! Ahí es que ni se coscan ni los que gobiernan porque bastante tiene la sufrida gente que las habita con vivir como puede, moverse como puede y llegar si se puede… con precarios sistemas de transporte y bastante poco eficientes. Pues anda que en Lima, Bogotá, Ciudad de México, Buenos Aires o Sao Paulo están para bromas…

¿Y qué no decir de las nuevas megaurbes de los últimos que se han incorporado a la fiesta, los chinos? Porque como todo el mundo sabe en sus ciudades la relajación es casi total en cualquier asunto que pueda hacerle ni tan siquiera cosquillas al desarrollo por el desarrollo… a cualquier coste (para las personas y para el ambiente)… O de lo que ocurre en las grandes concentraciones de población del sur de Asia, de África, o en los suburbios que envuelven a casi todas las ciudades de América Latina, que son resultado de la improvisación o de la falta de escrúpulos de los gobernantes y de la corrupción…

¡En fin! Que parece que lo que falla es un modo de vida en el que nos hemos acostumbrado a exprimir los recursos naturales de una manera absurda ya que el ser humano, el hombre, el homo sapiens, como colectividad estamos demostrando que somos un verdadero desastre ya que nuestra inteligencia, nuestra capacidad de predecir, nuestra capacidad de innovar, nuestra capacidad de crear, y sobretodo nuestra capacidad de soñar no están siendo suficientes, en absoluto, para que despertemos de esta pesadilla que nos atenaza y que ya está dando signos… ¡gritos! de que antes o después llegaremos a un punto sin retorno… porque habremos hecho tanto daño que la humanidad colapsará…

Así que lamentablemente, como os decía, nuestra capacidad de soñar no está siendo suficiente…

UN MANUAL PARA NUESTROS HIJOS

Aunque reconozco que llevo tiempo sin hacerlo, en La Ciudad Comprometida nos gusta difundir eventualmente aquellos perfiles, blogs, webs o iniciativas que nos conmueven y por eso comprenderéis enseguida el por qué hoy decidí retomar la sección “Comprometidos por la Red”. Y es que ayer, mi paisano Andrés (que como yo también estudió en la “Universidad Laboral de Cheste, Valencia” y con el que comparto además que nuestras hijas sean bien amigas) me mandó este poema declamado que me ha llegado al alma… Os cuento:

En él, la poeta Magdalena Sánchez Blesa recita su poema “INSTRUCCIONES A MIS HIJOS”, que formará parte de su próximo libro “MANUAL PARA MIS HIJOS”, y en el que con una claridad y una convicción que os calará en las entrañas nos expone su mensaje… Leed alguno de los versos, pero sobretodo gozad con el video:

Jamás un conato de daros la vuelta…

Aunque fuese a gatas llegad a la meta…

Que nadie os acuse de dejar a medias un sueño imposible… si es que los hubiera. Yo no los conozco, y mira que llevo yo sueños a cuestas… ¡Jamás!…

Hacedle la vida más fácil… ¡Miradme! A cada ser vivo que habite la tierra…

No sed los primeros… Que os ganen los hombres que no tienen piernas…

No sabedlo todo… Dejad que contesten los que menos sepan…

Cantad, que cantando la vida es más bella…

Jamás una huida… por muchos que sean…

Yo querría añadir dos cosas al respecto: de una parte que me he sentido muy identificado porque es como si su mensaje fuese también el mío… y de otra parte, quizás lo más importante, ya que me ha hecho reflexionar sobre otras muchas cosas que debería aprender e incorporar en mi vida. En definitiva, Me parece muy bello mensaje para transmitirlo a nuestros hijos… Cada uno de nosotros…
¡Buen día!

NUESTRO ABRAZO INMENSO A CIUDAD DE MÉXICO

Hoy tenía preparado una reflexión sobre el drama de las ciudades latinoamericanas y lo había ilustrado precisamente a través de las experiencias de urbanismo participativo que desarrollan en Ciudad de México específicamente… pero lo dejaremos para una mejor ocasión…
Ni tan siquiera aprovecharé para hablar sobre ciudades resilientes ni sobre que los males suelen cebarse (o al menos mucho más, claro) en los barrios, en las ciudades o en los países cuyas infraestructuras, cuyos edificios y cuyas normas son más precarios… y aunque muchas veces, las más, son bastante predecibles… sin embargo tienen las catástrofes un cierto poso de azar fatídico…
Hoy por tanto, simplemente mandaremos desde La Ciudad Comprometida un abrazo inmenso al pueblo mexicano y específicamente a los ciudadanos de Ciudad de México.