Las bolsas del súper

Me decía un concejal hace poco que los periodistas encajamos peor las críticas que los políticos; y lleva razón.

En mi caso en particular, lo que peor llevo son las críticas de los políticos cuando se meten a periodistas. Probablemente me vaya en el sueldo, pero es que a mí sueldo no se le pueden colgar ya más cosas.

Tras la cobertura de la pasada huelga general, analizados los contenidos y las sombras de nuestras mentes, algunos llegaron a conclusiones antagónicas sobre lo que somos y lo que escribimos.

Un portavoz de los empresarios nos vio como la pareja de baile de los sindicatos. Mientras que un concejal socialista nos comparó con el NODO. Y ambas cosas puedo demostrarlas, para asombro de los unos y de los otros.

El mejor termómetro de esta profesión es tener a todo el mundo cabreado. Y en ello estoy.

Pero tampoco es que los políticos estén envueltos en una pátina y les resbalen las críticas. Ahora se ha puesto de moda cruzarse querellas con la misma facilidad que se manda un mensaje por el whatsapp.

Conocidas son las de Paco Cuenca contra Juan García Montero o la de José Luis Hernández contra Luisa García Chamorro. Pero hay otras que se quedan en el camino y no llegan a conocerse.

Por ejemplo, el cruce de declaraciones que se vivió en la pasada campaña electoral en sendos mítines celebrados en un pueblo entre la capital y la Sierra.

Primero abrió fuego un político socialista con un viejo asunto que ya se dirimió en los juzgados y que quedó en una metedura de pata no delictiva. Le respondió el del PP, que desveló la afición de su rival por pasear bolsas del Dani, y no precisamente cargadas de limones -dijo-.

Podrían tratarse de naranjas, por ejemplo.

El comentario no gustó demasiado, hasta el punto de que sonaron teléfonos al más alto nivel provincial.

4 Comentarios

  1. Los periodistas hace una labor ejemplar y muy necesaria. El problema -creo yo- son los periodistas que están ¿viciados? con determinados asuntos políticos y siempre actúan en la misma dirección con adendas ¿postdatas? con carga de relojería, que incorporan opiniones personales a una noticia. Yo quiero que aparezcan en la prensa las irregularidades del PP, me parece necesario….Pero también del PSOE y a algunos periodistas, creo que esto le viene grande, ya que no entienden que hay vida más allá de las opiniones personales -vertidas a la vista de TODOS una y otra vez, una y otra vez-, y el periodismo es un trabajo -creo yo- como el de fontanero, que no puede ir con las pegatinas del PSOE o del PP a realizar su trabajo. Concretamente, hay muchos granadinos que por un lado les interesa comprar el Ideal, pero por otro lado, no aceptan la EXCESIVA carga política de algunas firmas, eso supone puestos de trabajo, desgraciadamente. Pido disculpas si no he acertado con mi opinión…

  2. Con cariño, para los inclasificables que somos muchos y «porculeros»:

    «De lo que huyo, repito, como de la peste, es de que me clasifiquen, y quiero morirme oyendo preguntar de mí a los holgazanes de espíritu que se paren alguna vez a oírme: «Y este señor, ¿qué es?» Los liberales o progresistas tontos me tendrán por reaccionario y acaso por místico, sin saber, por supuesto, lo que esto quiere decir, y los conservadores y reaccionarios tontos me tendrán por una especie de anarquista espiritual, y unos y otros, por un pobre señor afanoso de singularizarse y de pasar por original y cuya cabeza es una olla de grillos. Pero nadie debe cuidarse de lo que piensen de él los tontos, sean progresistas o conservadores, liberales o reaccionarios.»

    UNAMUNO

  3. Me ha gustado mucho tu frase: «El mejor termómetro de esta profesión es tener a todo el mundo cabreado.» La comparto a pies juntillas.

    Lo malo es que cada vez son más los periodistas que únicamente cabrean a los de un tendencia política y -¡oh sorpresa!- siempre a la misma. Es lamentable ver lo fácil que resulta acertar el sentido del comentario de la mayoría de los periodistas metidos a analistas políticas en las tertulias de radio y televisión, o de los grandes conductores de programas: José Mari Calleja, Justino Sinova, Nacho Escolar, Julia Otero, Carlos Herrera, Francino… Antes de que hablen sabemos cuál será su postura sobre casi cualquier asunto.

    Esa previsibilidad me inquieta porque, por ejemplo, mis ideas y planteamientos no siempre coinciden con la misma corriente ideológica, depende del asunto. ¿Son todos clones, menos yo? No lo creo.

    Un último apunte: Cuando al periodista Francisco Rubiales en su lejana etapa como director de la Agencia EFE en Italia, le preguntaban sus colegas italianos de qué partido político era, su respuesta siempre era la misma: “No soy de ningún partido, porque soy periodista”.

    Ojalá cundiera el ejemplo.

    Saludos.

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