Isidro Olgoso

 

Ahí estás, Isidro, glorioso, celebrando el ascenso del Granada CF, en la bulla, con el corazón desbordando Granada a borbotones, como eres tú, amigo mío, amigo nuestro, hasta que hace un rato ha sonado el teléfono.

Es Antonio Ruiz, otro buen amigo, presidente de la Asociación de Vecinos del Zaidín. Antonio es pausado y su voz es gutural y profunda, prendida siempre del último cigarrillo que se ha fumado. Pero, esta tarde de domingo de primero de septiembre, está simplemente quebrada. Se lo noto de sobra, pese a estar a mil kilómetros del Zaidín, que Antonio está comiéndose los mocos para preguntarme cómo se pone una esquela en el Ideal.

El brinco que he pegado ha debido ser de categoría. Cuando me ha dicho que has fallecido, Isidro, no me lo he creído. Sí, ya sé que siempre se dice, y se escribe, lo mismo, pero en tu caso, precisamente, es que no me lo creo.

No me lo creo porque precisamente tú no vas y te mueres la víspera del Festival de Rock del Zaidín.

Esa cita mágica de septiembre que une a 60.000 almas que claman por una Granada abierta y cachonda, rockera y divertida y con un esencia distinta que convierte a la ciudad en el eje de Andalucía en su festival más antiguo, gratuito, duradero y con una programación de calidad que existe de Madrid pabajo.

Por eso, precisamente, no me lo creo.

Deberías haber esperado los riffs de Rosendo y convidarte a unas cañas. Pero vas y te largas, sin avisar.

Entonces es hora de tirar del puto baúl de los recuerdos para construir al personaje que era Isidro, un tipo campechano y apasionado, alma mater de este Festival de Rock del Zaidín y un tipo inquieto que escribió un libro fundamental para la micriohistoria de una ciudad que no empieza y termina en la Gran Vía.

Un tipo bonachón y de amplia sonrisa al que últimamente encontraba siempre, al mediodía, en el pequeño local que el Partido Socialista tiene en el Zaidín, donde supongo que se cocerán los sueños y las fiestas.

Solo contaré una anécdota que retrata al personaje.

Sucedió hace ya años, y prometí callarme, pero creo que ha llegado el momento, dadas las circunstancias.

Corrió como la pólvora el rumor de que, palabras más palabras menos, Isidro Olgoso se había enzarzado en una pelea con un concejal del Ayuntamiento del Partido Popular. Las informaciones decían que se había zanjado con un señor cabezazo que dejó tumbado al bueno de Isidro.

Llamé por teléfono al concejal popular quien me confirmó los hechos y pidió todo tipo de disculpas tras ofrecer un rosario de explicaciones.

Más tarde sonó mi teléfono. Era el propio Isidro. Simplemente me dijo: “Por favor, Javier, sé que es una información jugosa, pero te pido por favor que no la publiques”.

No se publicó en Ideal.

Y la anécdota define a la persona que se ha ido y que hace un poquito más pobre a la querida ciudad de Granada.

No se me ocurre mejor homenaje a Isidro que guardar un minuto de silencio al inicio del Festival de Rock del Zaidín que empieza este mismo jueves.

O, mejor todavía, subir el volumen a tope.

Long Live Isidro Olgoso Long Live Rock and Roll

Gracias por todo, compañero del alma, compañero

Xxx

3 Comentarios en Long Live Isidro Olgoso! Long Live Rock and Roll!

  1. Más de treinta años de conocernos, desde 1979… Me ayudó (ayuda fundamental) a levantar el carnaval en 1980. Luego su sonrisa y su ánimo. Y su absoluta falta de sectarismo. Joder, Isidro cuánta falta hacías, y te vas. Será difícil olvidarte, amigo.

  2. Me uno al dolor de la familia y amigos. Se va un tío decente y un gran luchador. Un minuto de silencio en el festival de este año y una Placa con su nombre en una calle del Zaidin para hacer honor a su memoria y a los años que dedicó al barrio y a la ciudad de granada. Los jovenes que nos iniciabamos en la militncia política y sindical de hace 30 años le llamabanos Isidroski. Hasta siempre Isidroski,compañero.

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