La Arquitectura Socialmente Comprometida

“Foros Profesionales de Arquitectura y Urbanismo LA CIUDAD COMPROMETIDA” (8) + “La Arquitectura Comprometida” (10)

Por Charo Pérez Oramas. Arquitecta
Un claro ejemplo de compromiso social.
Un claro ejemplo de compromiso social.

BIOGRAFÍA DE JUAN MANUEL GARCÍA BLANCO

Arquitecto por la Escuela Superior de Arquitectura de Sevilla en 1984, es actualmente Jefe de Servicio de Planificación y Tecnología de la Dirección General de Arquitectura y Vivienda de la Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía.

Ponencia presentada en el primer foro de la Ciudad Comprometida por Don Juan Manuel  García Blanco, Jefe de Servicio de Planificación y Tecnología de la Dirección General de Arquitectura y Vivienda de la CVOT

En la ponencia presentada el pasado 20 de octubre en los Foros de GR,  Don Juan Manuel  García Blanco,  planteó una serie de cuestiones de actualidad sobre la vivienda en Andalucía,  para lo que previamente realizó algunas reflexiones sobre el sentido de la responsabilidad que en el momento presente se tiene sobre el desarrollo de nuestras ciudades y la implantación de ellas de un nuevo modelo de vivienda.

Sobre la mesa se pusieron temas que, desde la administración, se están repensando sobre el sector inmobiliario residencial y que son necesarios poner en crisis para someterlos a un proceso de discusión entre todos que nos lleven a un mayor grado de compromiso con nuestra sociedad. Muchos de estos aspectos se están desarrollando en el seno de la UE, otros en proyectos de Cooperación Internacional con América Latina, y otros en proyectos I+D, dando lugar a proyectos conocidos como  “Edificante”, sobre mejora de la eficiencia energética de los edificios, cálculo de la “Huella Ecológica” del sector de la construcción, Plan Integral por la calidad de la vivienda en Andalucía, SOLARDECATHLON 2010, Hidrógeno y otros muchos de carácter reglamentario.

Plano del Metro de Madrid.
Plano del Metro de Madrid.

Se recogieron una serie de ideas que pueden tener mayores o menores recorridos, ser de mayor o menor calado, pero indudablemente son necesarias para poder seguir avanzando.

Es importante la dimensión urbana y espacial que van a generar aspectos tales como el refuerzo del empleo, la reforma económica y la cohesión social, siendo imprescindible el sentido de la responsabilidad social de las empresas respecto a las buenas prácticas en relación con la formación continua, la organización del trabajo, la igualdad de oportunidades, la integración social y el desarrollo sostenible.

Esta responsabilidad social de las empresas  se regula  en España a través del RD 221/2008, mediante la formación de un Consejo Estatal que tiene como objetivo primordial velar por  conseguir un nuevo modelo productivo, así como regular la competitividad, y promover el desarrollo sostenible, teniendo en cuenta el momento de crisis económica en el que nos hayamos inmersos.

Se promueven así una serie de proyectos de investigación financiados desde los organismos públicos que fomentarán el consumo y la demanda responsable, pudiendo incluso llegar a hablar de la primera mitad del siglo XXI como la Edad de la Responsabilidad,  y donde esa responsabilidad se hace extensiva a conceptos tales como la globalización, el medioambiente, la participación, el crecimiento financiero…

Con esta introducción del concepto de la responsabilidad en las actuaciones que han de llevarse a cabo en nuestras ciudades, se presentó con mayor detalle uno de los proyectos  que se está desarrollando en  Andalucía sobre un aspecto tan importante para el ciudadano como es la vivienda.

Como punto de partida, el Plan Integral de la Vivienda, plantea una revisión del concepto de vivienda, tanto desde el punto de vista de la sostenibilidad como desde la concepción social, ya que los modelos sociales  no son los mismos que hace 20 años. Para poder plasmar soluciones se realizan una serie de reflexiones sobre distintos conceptos:

– La sociedad ha cambiado y por lo tanto hay que adaptarse a las nuevas necesidades (nuevas agrupaciones, nuevas costumbres, nueva relación entre lo reproductivo  y lo productivo…).  El concepto tradicional de vivienda que se tenía hasta el momento ha sido el de “máquina de habitar”, donde a partir de unos usos estándar se generaba una forma. Actualmente debemos hablar más correctamente de la vivienda como “organismo de habitar” donde la forma variará en función del habitante, y la idea de flexibilidad alcanzará el máximo protagonismo.

Máquina de habitar < > Organismo de habitar.
Máquina de habitar < > Organismo de habitar.

– El utilizar correctamente los recursos a nivel energético, así como la salud de las personas, son aspectos primordiales en las viviendas del siglo XXI. Por tanto es fundamental promover viviendas sostenibles, que sean respetuosas con los recursos del planeta, que desarrollen los servicios de habitar de la sociedad donde se implanta y mantenga un equilibrio con las necesidades de sus usuarios a lo largo de todo su ciclo de vida.

– El 80% de la población mundial reside en ciudades, por lo que no es concebible en ningún caso separar la vivienda de lo urbano. Es por ello que la vivienda tendrá que estar en continuo diálogo con las infraestructuras y equipamientos que se insertan en la ciudad, debiendo ser fundamental para su diseño y desarrollo tener un conocimiento de todo aquello que la rodea, pensando siempre en la sostenibilidad. La implantación de una vivienda en la trama urbana  debe responder a niveles mínimos de equipamientos que satisfagan las necesidades del habitante, sin generar movimientos excesivos que la harían menos sostenible.

– Siguiendo la línea anterior los servicios juegan también un papel importante en el modelo de vivienda sostenible ya que su correcta ubicación respecto a la vivienda, o viceversa, va a contribuir a una mejor calidad de vida el ciudadano, así como a una integración social idéntica para todos.

– Finalmente el barrio se alza como elemento unificador y soporte de todas las funciones descritas: hogar, comercio, ocio, actividades…

Con todos estos conceptos la nueva ciudad sostenible del siglo XXI se entiende como un proyecto abierto, común, que debe ser desarrollado a través de un esfuerzo coordinado de la administración pública, de las instituciones locales, del sector privado y de la sociedad civil.

El objetivo fundamental, por tanto, será convertir las ciudades en lugares donde sea posible el desarrollo y la realización personal en un contexto de relación con los demás. Estamos creando CIUDADES PARA LAS PERSONAS con cuatro ideas básicas: sostenibilidad ambiental, cohesión social, patrimonio construido y actividad económica.

Finalmente se esbozan algunas cuestiones sobre los Planes  Municipales de Vivienda y Suelo, a los que se quedará  obligado por la Ley de Vivienda.

Estos Planes son documentos técnicos cuyo objetivo primordial es determinar las necesidades de vivienda de un municipio por tramos de renta y la oferta de viviendas a gestionar. Es por tanto fundamental definir la cantidad de suelo necesario, así como programar las actuaciones urbanísticas precisas para el correcto desarrollo, priorizando la regeneración urbana, frente a los nuevos crecimientos, lo que permitirá la creación de ciudades más comprometidas con el medioambiente.

Como conclusión se extrae que la sociedad actual se encuentra inmersa en una nueva era, la era de la responsabilidad y que ésta se extiende a todos los campos del desarrollo. Por ello el concepto de vivienda debe ser revisado y adaptado a las nuevas necesidades de la sociedad mediante el compromiso tanto de las administraciones públicas como de los ciudadanos.

1 Comentario

  1. Fantástica y comprometida ponencia sobre la responsabilidad social de la arquitectura..
    Me quedo con esta frase: “crear CIUDADES PARA LAS PERSONAS con cuatro ideas básicas: sostenibilidad ambiental, cohesión social, patrimonio construido y actividad económica”
    Gracias Juan Manuel Garcia Blanco

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