Dubai, qué guay

Hace algunos años, un antiguo concejal me amenazó con llevarme a los juzgados por publicar que había formado parte de la cuchipanda de Fitur. Me faltó contar que además había viajado en coche oficial en lugar de desplazarse en el autobús de la expedición.

Más o menos me vino a decir que él se podía permitir el lujo de ir a Madrid cuántas veces quisiera a comprar tabaco.

El caso es que a los pocos meses se dio una vuelta por el extranjero y tampoco pagó.

Me he encontrado con muchos políticos que aseguran que le pierden dinero a este rollo de la cosa pública. Y con otros tantos que lamentan tener que andar de hotel en hotel con lo bien que estarían en el sofá de su casa viendo Sálvame.

Pero a todos les gusta un sillón en un pleno y un asiento en clase business.

Hace unos meses, José Torres Hurtado y Sebastián Pérez volaron con un grupo de empresarios granadinos a Dubai, qué guay, a buscar petrodólares para la tierra del chavico.

La misión comercial estaba de sobra justificada como para que Ayuntamiento y Diputación hubiesen costeado el viaje de ambos políticos, por eso no se explica tanto enredo por aclarar si se trató de un viaje oficial o de un voltio privado.

Sus colaboradores gestionaron mal lo que tendría que haber sido una buena noticia hasta convertirla en una china en el zapato.

Sebastián Pérez vino a decir hace unos días que las críticas conseguirán espantar a los jeques. Al final la culpa de la crisis la tendrán las hipotecas subprime y los periodistas; y no necesariamente por este orden.

El viaje a Dubai, qué guay, me cansa.

Pero antes de que alguien empiece a señalar culpables en la diana equivocada voy a dejar las cosas claras.

No voy a entrar en rumores. Si alguien intentó que algún empresario le salvara la cara, si hay de por medio alguna empresa que trabaja para el Ayuntamiento o quién pagó la cena en Dubai.

No le daré más vueltas a un viaje que considero productivo.

Pero hay que dejar claro que si se convirtió en noticia este embrollo, el detonante estuvo en el Ayuntamiento y no en los periodistas. Fue desde el gobierno municipal desde donde se vendió como misión oficial algo que después resultó ser privado. Aquí está la prueba.

Si alguien tiene que responder serán ellos. Nosotros solo hacemos preguntas.

Nota de prensa ‘oficial’ del ‘viaje privado’

Posdata: Por supuesto, cambiaré de opinión si me invitan a Dubai, qué guay. 

 

3 Comentarios

  1. Mire Vd. Sr. Chirino, haga como el Conde de Montecristo, cuando se preguntaba quién era el culpable de su confinamiento. ¿ A quién benefició el viaje?. ¿ A los empresarios? ¿ A los compadres?. Pues esa es la cuestión esencial para saber si era legítimo o no.En todo caso, no se pueden utilizar los cargos públicos, que no son patrimonio de los políticos, para hacer negocios por el mundo, sea cual sea el resultado. Y es que, como hemos visto ya, a determinados políticos les mola mucho eso de los negocios, las comisiones,los viajes, las cenas, los hoteles de lujo, etc. Impresentable, vamos.

  2. 1º Si el viaje fue público y se pagó con dinero público, que se muestren las cuentas.

    2º Si el viaje fue público y se pagó con dinero privado, que se justifique el interés público del viaje, se cuantifique su importe y se anote en la contabilidad municipal tanto el ingreso como el gasto. El interventor municipal les dirá cómo hacerlo y podrá informar sobre la necesidad legal de hacerlo así.

    3º Si el viaje fue privado y se pagó con fondos privados de empresarios: presunto delito de cohecho impropio (vamos, como los trajes de Camps, pero desde la última reforma del Código Penal penado con prisión).Que actúe el Ministerio Fiscal.

    4º Si el viaje fue privado y se sufragó con fondos propios que se justifique con facturas y salidas de las cuentas corrientes de los interesados.

    ¡Es todo tan sencillo!

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