¡Haz oír tu voz!

Hoy quiero hablaros de algo hermoso. Humilde pero importante… Alegrándome al comprobar, una vez más, que no suelen ser los trabajos más voluminosos -en cualquiera de sus aspectos- aquellos que más nos llegan al corazón y nos hacen soñar. Os cuento: Pincha en la imagen para acceder al artículo completo

Ese regusto dulce como la miel

No es nada sencillo sacar de la vorágine del “aquí y ahora” a los que gobiernan nuestras ciudades, ayudándoles a levantar la mirada, un poco más, para diseñar no solo el hoy sino también el mañana. Y he aprendido que no hay mejor receta que… Pincha en la imagen para acceder al artículo completo