Inteligencia artificial y sospechas reales

Foto: Alfredo Aguilar

Fue el 15 de enero, en un mitin junto a Juan Espadas, cuando Pedro Sánchez dijo aquello de “Granada es el epicentro de la inteligencia artificial”. Precisamente por eso, para descentralizarlo, el Gobierno se ha llevado la agencia estatal a la otra punta de España. Granada se queda con las palabras y A Coruña con los hechos. 

El argumento del Consejo de Ministros -el que se conoce, de momento- cabe en un folio y en ocho párrafos. Así se responde la memoria de 274 páginas de la candidatura granadina y cuarenta años de trayectoria pionera en la materia. 

El repaso de los motivos sería un estrambote si no fuera porque con esta ligereza se despacha un modelo de crecimiento y de futuro de una provincia y una región. 

Destacar la proyección internacional de los investigadores de la universidad gallega cuando en el último ránking mundial los únicos cuatro científicos españoles en Computación que aparecían eran de la Universidad de Granada es directamente un insulto a la inteligencia, la terrenal y prosaica. 

Igual podría decirse de obviar las empresas multinacionales instaladas en esta provincia. Y donde ya no se puede competir -eso es cierto- es en la posibilidad de desarrollar un ecosistema en lengua cooficial y en el trasvase del “talento ibérico” con Portugal. Los algoritmos, haberlos, haylos.

El problema es que, en los últimos dos meses, son muchas las fuentes supuestamente bien informadas -alguna, del propio Gobierno- que en conversaciones me han anticipado que este sería el resultado; y así lo he ido contando. La única manera de resolver esta sospecha es hacer públicos los informes y los baremos. 

Alguien que sabe mucho de la materia y que ha estado implicado en la convocatoria me lo explicaba la semana pasada con un paralelismo en algunas convocatorias universitarias: se pueden decidir a “puntos o a votos”. Cuando se quiere que gane el mejor, se puntúa. Si pesa más lo subjetivo, se opta por los votos. 

Lo que sabemos es que una comisión consultiva -formada por cargos políticos, ojo- ha votado por unanimidad que la ganadora sea A Coruña. 

Para validar esta decisión, faltan conocer los puntos. 

No es un localismo cateto, es el respeto que merece una ciudad que había depositado sus esperanzas en un proceso que creía transparente y que va camino de un paripé electoralista.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *