Tres tomas al día

Dejamos una semana más, confusa y contradictoria, en donde las togas supremas –casi empatadas en criterios jurídicos– han decidido, tras una estéril polémica sobre el famoso impuesto de las hipotecas, que la banca debe pagar dicho impuesto establecido por Ley. Pero de nada han sido útiles tan tediosas y largas reuniones del Tribunal porque, a la mañana siguiente, después del café expreso, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció para indignar a unos y contentar a otros, contradiciendo el veredicto de los jueces anunciando vox populi que los españoles que aspiren a hipotecarse no pagarán el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados sino las entidades financieras por obra y gracia de un decreto ley. Dicho así parece sencillo, pero los analistas avisan a navegantes y advierten de que los bancos existen para ganar dinero, no para perderlo. Continuar leyendo →

¿Quién vive y quién muere?

Hay que reconocer que pasear por las aceras o calles ‘peatonalizadas’ tiene sus riesgos desde que nos vemos obligados a coexistir ciudadanos a pie, en bicicleta, en patines o patineta porque esa amalgama está provocando con frecuencia más de un accidente, de menor o mayor grado, sobre todo en personas de edad avanzada y con dificultades de movilidad. Las autoridades municipales competentes deben arbitrar las soluciones. Continuar leyendo →

Injurias y ultrajes

Repasando las hemerotecas de los últimos años es fácil que lo dicho por el socialista Pedro Sánchez nos parezca extraño, confuso y totalmente incoherente con la actualidad que predica y pretende aplicar en esta súbita e inesperada gobernanza por la que apostó para derrocar a Mariano Rajoy, con la ayuda de la extremada izquierda y los nacionalistas, en la argucia de una moción de censura. Desde entonces estamos asistiendo, a veces con perplejidad, a un Pedro Sánchez –que como el gallego– no sabemos sí baja o sí sube. En él se produce la dicotomía del ‘sí, pero no y el no, pero sí’. Continuar leyendo →

El pan tiene miga

EEsta semana se ha celebrado el Día Mundial del Pan.Pero ¿qué ocurre, maestro, para que el pan nuestro de cada día sea malo? «Pues chico –respondió el adiestrado panadero– como dice el refrán, para avanzar hay que retroceder».

Llevo mucho tiempo utópicamente pensando que el tradicional y natural pan que se hacía en Granada y sus pueblos, de toda la vida, volviese al pasado y ganase terreno como producto de calidad y referencia. Salvando las distancias, de obradores y panaderos que aún conservan los buenos principios y que son popularmente conocidos, el pan en Granada, para el común consumidor ha llegado a límites deplorables. Lo estúpido del caso es que hay más pan que nunca porque se vende hasta en las gasolineras, pero en general, con escasa o nula calidad por la cicatera y torpe alineación mecánica en su producción.

Aunque el secreto está en la masa. Ya se sabe que un buen pan, que no se asemeje a una barra de chicle, se prepara con agua- que en Granada baja de las cumbres de Sierra Nevada, harina candeal- muy castellana, porque la huella de Castilla también quedó en nuestra tierra- levadura, o masa madre, y sal. Hay que mezclar los ingredientes, amasar dejar fermentar, dar la forma deseada volver a fermentar, cocerlo y comérselo frío. Pero si el secreto está en todos esos elementos no debemos desdeñar el fundamental proceso de hornear la masa en un buen horno de piedra y leña a ser posible. Como el hombre suele inventar inventos- unas veces acierta y otras no- creó los hornos eléctricos y desde entonces el pan, que compramos, es igual pero no es el mismo que aquel que, por ejemplo, repartían hace años en la capital los panaderos de Alfacar, en sacos de arpillera, casa por casa. Aquel pan de miga compacta y corteza crujiente hacía honor al popular dicho de ‘Pan tierno, pan de buen gobierno;pan asentado en hogar bien gobernado’. Y es que era frecuente guardar las hogazas en vasija de barro con tapadera de madera y, gracias a la calidad del producto, el pan nuestro se prolongaba algunos días para su consumo. Cuando se endurecía se aprovechaba para elaborar unas ricas migas con torreznos, pimientos y chorizo o se aplicaba como complemento de gazpachos y otros platos fríos veraniegos.

El pan ha sido y continúa siendo un alimento básico para la humanidad, aunque con el cambio de hábitos no le faltan detractores que aducen que engorda, frente a los que, como yo, defendemos que lo que engorda es lo que le acompañamos. Todo alimento con moderación, moderación no vinculada con la necesidad, sino con la voluntad de no ingerir calorías sin medida. No sé si alguna vez les he contado la anécdota del jovenzuelo que pedía a su padre un trocito de queso para un pan y cuando se sació pedía un queso para un trocito de pan.

Curiosamente el pan, actualmente, no sólo tiene miga. Puede contener cereales, frutos secos, huevo, mantequilla…y no se asombren, también plata y oro. No sabía yo que los paladares pudientes, más exigentes del mundo, saboreaban el pan revestido de láminas de metales preciosos. Aunque la interesante innovación no deja de ser un snobismo provocador cuando, en los países del llamado tercer mundo, mueren al día miles de seres humanos por falta del más sencillo, histórico y fundamental alimento. Como escribió Neruda… « plantaremos de trigo la tierra y los planetas, el pan de cada boca, de cada hombre, en cada día…»

 

Hay que echarle huevos

Es probable que el título no sea unívoco para los mal pensantes que aspiran a que El Semanero se dedique hoy a instigar repasando los hechos anticonstitucionales que se vienen produciendo en Cataluña, cada vez con mayor descaro desafiante, por parte de los independentistas y de otras fuerzas que ‘aprietan’ –por mandato de Torra– desde la extremada izquierda. Y no lo hago porque el complejo problema ya ha sido analizado, suficientemente. Continuar leyendo →

Fuera de contexto

Baltasar Garzón, magistrado, y ahora abogado enriquecido, tiene la fea costumbre de compartir mesa y mantel con personas de dudosa honorabilidad, como es el caso del ex comisario Villarejo que como ‘poli malo’ cuando estaba en activo tenía la perversa costumbre de grabar en los despachos y en los restaurantes durante las sobremesas, que es cuando los comensales se les sube, explícitamente, el verbo etílico sin ningún reparo. A una de esas comidas, invitada por su afectísimo colega Baltasar, asistió la fiscal Dolores Delgado, actual ministra de Justicia, a quien el pájaro de José Villarejo le preguntó de manera espontánea: «¿Quién es maricón?» (Se supone que dentro de un contexto). Fue la incisiva y aviesa pregunta –que podría haber respondido Garzón– pero la intrépida e inocente fiscal Delgado desde la inconsciencia, de que el futuro le depararía una importante cartera ministerial, cayó en la trampa, tal vez aducida por la copa sobrante y se tiró a la piscina homofóbica confirmando la condición sexual de Fernando Grande Marlaska –aún no había salido del armario– compañero ahora del consejo de ministros. Continuar leyendo →

Piropos prohibidos

En Francia las extremadas feministas están felices porque han conseguido del presidente de la República, Emmanuel Macron, que se apruebe una ley que prohíbe el piropo, el silbido o cualquier gesto que pueda importunar a una mujer. «¡Oh là là, c’est formidable!» En mi opinión más que un triunfo es una sandez de proporciones difícilmente calculables. Que en pleno siglo XXI una mujer, o un hombre, no puedan recibir el halago afectuoso de un piropo como una expresión elogiosa espontánea, por supuesto sin traspasar los límites de la ética, el respeto y las buenas maneras, se me ocurre un despropósito rayano en la ‘insolence’. Continuar leyendo →

Carta de ajuste

Aunque Correos, que se inventó después que el papel y la pluma, convoque oposiciones no se llamen a engaño porque cada día se escriben menos cartas que luego repartir. ¿Pero cómo es posible, nos preguntamos, que en la era de las comunicaciones electrónicas este organismo convoque a ciudadanas y ciudadanos a un puesto de trabajo de repartidores de correspondencia? Sencillo. Correos se está reinventando, adecuando a los nuevos tiempos con la idiosincrasia que siempre le caracterizó, irascible, del ‘matasellos’ que es algo contradictorio y absurdo, aunque tenga su lógica burocrática. Porque vender sellos para luego matarlos no deja de ser un acto criminalmente administrativo. Y es que Correos no sólo envía cartas y certificados de multas de tráfico. Ahora manda paquetes y más cosas con el ‘matasellos’. Es lo que podríamos denominar ajustar la carta a los nuevos tiempos. Continuar leyendo →