Granada y diez bares para mis amigos riojanos

Mi abuelo Antonio, el padre de mi padre, era de Pipaona de Ocón, en La Rioja, más conocida la localidad como ‘Cuatro luces’. Te puedes imaginar por qué. Así que por sangre, tengo un cuarto de riojano que me hace sentirme de lo más orgulloso. Viene a cuento porque he tenido la suerte de recalar varias veces por Logroño. La última vez, por cierto, un frío día de comienzos de enero de 2016, a propósito del Festival Actual, donde resucitó 091 veinte años después del mítico concierto de Maracena.

Logroño tiene una gastronomía de fábula. De sentarse a comer o de tapear a pie de barra. Por esta razón, doy Fe, nos hemos liado Jorge Alacid, periodista del diario La Rioja que tiene un blog sobre gastronomía de lo más sabroso, ‘Logroño en sus bares’, se llama, y estamos recomendando a nuestros lectores las mejores tapas de Logroño y Granada.

Jorge Alacid ha roto el hielo y ya ha publicado un artículo con el título ‘ Diez pinchos de Logroño… para un amigo de Granada‘ . Esta semana que viene, me toca a mí recomendar una buena selección de bocados granaínos para sus lectores riojanos. Mucho pescaíto del Sur, mucha tradición nazarí y mucho producto natural de la Vega de Granada, Y un par de platos que me encantan que se han colado en esta lista por derecho.

Recuerdo que la costumbre granaína es ofrecer una taa con la bebida y a veces son tan generosas que son bocadillos o platos enteros con colmo de calaamres con patatas. Por eso, verás que en la mayoría de las sugerencias pongo un plato a pedir que se paga y la tapa que suelen ofrecer en primer lugar como cortesía. #ÑamÑam

1-La Esquinita de Javi – Coquinas


Un plato de coquinas en La Esquinita de Javi y a volar en el océano de la felicidad. Frescas como ellas solas llegan a ser descaradas. Ese punto de sal y el contrapunto, leve, limonero, es un mar de sabor que pareciera que se ha perdido en el pasado o peor aún, en el último verano que las probamos. Aquí las tienen a diario (salvo lunes) y son un manjar.

La Esquinita de Javi
Plaza Mariana Pineda
Tapa: Arroz que te mueres

2-Patio Braserito – Alcachofas

Mi amigo Paco cree en que la comida se hace con cariño y los mejores productos. Por eso un plato estrella que le llama él, con sus huevos, papas y jamón, se convierte en el Braserito en una cumbre celestial. Y ama los productos de la Vega de Granada, por ejemplo, las alcachofas, que te ofrece de varias maneras todas irresistibles:
-Alcachofas Fritas con Crema de Torta del Casar y Miel de Caña

-Alcachofas con jamón de la Alpujara
-Alcachofas rehogadas con reducción de Pedro Ximénez y Piñones

Patio Braserito
Virgen del Rosario, 7
Tapa: Queso de Cerdo

3-Bar Candela – Guindillas

Mikel, el dueño, es del Antiguo, barrio de Donosti junto a la playa de Ondarreta. Lleva con esta taberna maravillosa cerca de 25 años en el barrio judío del Realejo de Granada. Triunfa con las guindillas, que las ofrece en tapas con las bebidas o en un montadito que llama Donostiarra en honor a nuestra querida ciudad de San Sebastián. Simple como la cocina de la Amatxu: Una rebanada de pan, Bonito del Norte, una anchoa del Cantábrico y una guindilla de las que pique. Chorro de aceite virgen extra del Sur y en dos mordiscos estás pillando olas en la Concha. Te lo juro.

Bar Candela
Calle Santa Escolástica
Barrio del Realejo

Bar Papaupa – Ceviche

Ceviche de vieja receta santanderina, de la provincia colombiana de Santander, de donde Marga, la dueña y cocinera, se la trajo como un cantecito desde su querida ciudad de Cúcuta. Gambas frescas con un aliño distinto para los ceviches a base de zumo de lima y cebolla roja. Si se acabara, cruzarías a nado el Atlántico para probarlo de nuevo. Garantizado. 

Bar Restaurante Papaupa
Calle Molinos
Tapa: Pastel colombiano, con verdura y al horno

5-El Trasgu – Cachopo y croquetas de cecina


Una bechamel suave, como de la abuela, con unos trocicos de cecina de buey que, por supuesto, se deshacen en la boca y, empujadas por una buena sidrina, se asientan en el hueco que nos queda en el estómago después de este recorrido gastronómico. Del cachopo, el reto de comértelo hasta el final.

El Trasgu
Campo del Príncipe
Tapa: Queso asturiano

6-Bodegas Castañeda – Jamón Joselito

El producto es el producto. En las Bodegas Castañeda, añejas y con sabor a taberna de viejo, tienen distribución de jamones Joselito. De tapita te pondrán olivas y unas tiras de queso gastado y potente de sabor. Pide entonces un plato de Joselito y verás que parece que le han sacado brillo a esas lonchas justo antes de sacarlas de la cocina. Pensarás entonces que a veces se nos ha olvidado el sabor, la textura, el olor de un producto único, que cuando pasa por nuestros centros genera tantas dosis de placer que se convierten ya, para siempre, en adicción.

Bodegas Castañeda
Calle Almireceros, esquina con la Calle Elvira y muy cerca de Plaza Nueva
Tapa: Aceitunas y morcilla de Graná

7-Bar Los Caracoles

No tengo claro si este bar es bueno por sus caracoles o por si, simplemente, está en el Albaicín. Un barrio único en el mundo, Patrimonio de la Humanidad, recogido y mágico. Si ahora le sumas a sus calles estrechas una plaza empedrada bajo la sombra frescas de sus árboles, pides una caña y un plato de caracoles, pequeños, en cazuelita de barro, con una salsa picantita… Te chuparás los dedos. 

Bar Los Caracoles
(Plaza Aliatar. Albaicín)

8-Chikito – Solomillo Nazarí


Chikito es el apodo del Gran Luis Oruezábal, recientemente fallecido, exjugador del Granada CF y dueño de este rincón de Granada que es el centro del mundo. Aquí se viene a comer recio y rico. Las tapas son gloriosas pero no queda ma´s remedio que sumergirse en las especialidades granaínas, donde encontraremos las típicas habitas con jamón o la tortilla Sacromonte. Pero nos rendimos ante el solomillo Nazarí, que es como suena. Un buen trozo de carne gorda, tierna y sabrosa con una salsa deliciosa, ecléctica, tan misteriosa como la propia magia de la noche y la luna sobre la Alhambra.

Restaurante Chikito
Plaza del Campillo
Tapa: Bolas de ensaladilla

9-Aliatar – Bocadillos



Su lema lo deja claro: desayunos, meriendas y bocadillos. No hay más. pero es todo. Probablemente, dos de las comidas más apreciadas en nuestro país y una forma de prepararla, el sacrosanto bocata, que en este santuario que hay detrás de Puerta Real, el centro geográfico de la ciudad, produce colas en la entrada como si de una santa peregrinación se tratara. Los bocatas se sirven en dos tamaños y siempre ofrecen la posibilidad de acompañarlos con un alioli compacto, denso, tupido y tóxicamente delicioso. Al viejo estilo, tradicional y simple, en las paredes se apuntan las especialidades de la casa, divididas en una ya casi olvidado ‘bocadillos fríos’, y ‘bocadillos calientes’. De toda la vida, y que siga así por siempre jamás.

Bar Aliatar
Calle San Sebastián, 4

10-Cunini – Migas

Cuando mi madre viene a Granada desde San Sebastián, vamos al Cunini. Eso ya es mucho decir. Tiene una decoración retro que te hace sentir especial desde que cruzas el quicio de la puerta. A partir de ahí, a tapear. Hay angulas frescas y marisco fino. En la barra, recomiendo pedir siempre gambas de cualquiera de las maneras y de tapa nos pondrán como detalle unas minicroquetas que te convierten en pez mojado detrás de una roca. Son esos sitios donde el pescado se sirve frito o a la plancha y en el que te puedes permitir un capricho con sabor a pecado. No me resisto a recomendar a mis lectores un plato que descubrí en Granada y que es típico, gusta por igual a niños y mayores y se llama migas. Las migas se comen con lo que quieras, con melón y con granadas, con trocitos de carne o con boquerones. Pruébalas en Cunini, y ya me contarás.

Marisquería Cunini
Plaza Pescadería 14

 

 

Diez pinchos de Logroño… para un amigo de Granada

Mi abuelo Antonio, el padre de mi padre, era de Pipaona de Ocón, en La Rioja, más conocida la localidad como ‘Cuatro luces’. Te puedes imaginar por qué. Así que por sangre, tengo un cuarto de riojano que me hace sentirme de lo más orgulloso. Viene a cuento porque he tenido la suerte de recalar varias veces por Logroño. La última vez, por cierto, un frío día de comienzos de enero de 2016, a propósito del Festival Actual, donde resucitó 091 veinte años después del mítico concierto de Maracena.

Logroño tiene una gastronomía de fábula. De sentarse a comer o de tapear a pie de barra. Por esta razón, doy Fe, nos hemos liado Jorge Alacid, periodista del diario La Rioja que tiene un blog sobre gastronomía de lo más sabroso, ‘Logroño en sus bares’, se llama, y vamos a recomendar a nuestros lectores las mejores tapas de Logroño y Granada.

Jorge Alacid ha roto el hielo y ya ha publicado un artículo con el título ‘ Diez pinchos de Logroño… para un amigo de Granada‘ . La semana que viene, me toca a mí recomendar una buena selección de bocados granaínos para sus lectores riojanos.

Disfruta ahora, paladea la enorme selección que trae Jorge para nosotros. Empieza así:

1. Bravas. Las del Jubera. Las hay por doquier repartidas en formato cazuelilla por todo el mapa logroñés, pero como ya advirtieron los lectores de este blog (y ellos no pueden equivocarse): las mejores patatas bravas se sirven en esta acreditada casa de la calle Laurel, antes bautizada como La Mejillonera (yo la sigo llamando así). Despachadas como le gustan a un servidor: con simpatía. Con mucha simpatía. Crujientes por fuera, mullidas por dentro, justas de picante y tarifadas a precios de antes del euro. Gloria bendita: santo y seña de Logroño. (Jubera, calle Laurel 18).

Y ahora, sigue leyendo en este enlace los nueve pinchos restantes en el blog de Jorge

El Ruido Rosa vuelve. Larga vida al Ruido

“Sí, amig@s, el bar que durante tres décadas ha sido referente del ocio y la cultura musical granadina vuelve a abrir sus puertas, manteniendo el mismo espíritu que nos ha caracterizado desde 1987. Esta nueva etapa coincide con el 30 aniversario del @pubruidorosa, lo que hace que todo sea aún más especial”.

Este escueto mensaje en las Redes Sociales ha devuelto sonrisas e ilusiones a todo quisqui en Granada del trasnoche y la birra. Lo explica Juan Jesús García en su crónica de hoy del IDEAL: “Treinta años debía de cumplir este invierno el legendario garito de ‘rock and roll’ Ruido Rosa. Pero en primavera, Víctor García Lapido, su propietario entonces, comunicaba abruptamente que arrojaba la toalla ‘rosa’: ‘Nuestro empeño ha sido difundir la cultura musical en todas sus formas, contribuir a crear una escena musical alternativa a la corriente mayoritaria y también, por supuesto, hacer de Granada una ciudad más divertida. Pero nos vemos obligados a decir adiós. Han sido tres décadas en las que hemos formado una gran familia en torno al Ruido Rosa, un lugar en el que nos hemos visto reír y llorar, amar y odiar, cantar, disfrutar en la búsqueda constante del mejor arte. Tras las puertas del Ruido hemos sido capaces de crear un pequeño espacio para la libertad, pero ahora esa libertad no es posible’. Un pequeño texto que provocó un huracán de opiniones y manifestaciones de adhesión, tantas que no cabrían ni en diez Ruidos Rosas”.

El final de la crónica, asimismo, para enmarcar: “En esta nueva etapa, que comenzará mañana con el olor a pintura fresca todavía desprendiéndose de las paredes, se pretende entrar a formar parte del circuito Granada Ciudad del rock y programar sus habituales conciertos en ‘petit comité’ «en la medida que la legalidad lo permita, y si todo juega a favor el Ruido volverá a ser el escenario más cercano de la ciudad», concluye Vela, rodillo de Titanlux en mano. A Ruido muerto, Ruido puesto. Larga vida al Ruido”.

Hay que recordar las razones por las que el Ruido Rosa decidió cerrar sus puertas: “Las razones del cierre del Ruido Rosaestán cristalinamente explicadas por los propietarios y trabajadores en el comunicado publicado esta mañana de martes en Facebook con el título ‘Esta no es manera de decir adiós’. Lo desgranamos en una serie de píldoras que dejan claro que las administraciones, Ayuntamiento de Granada y Junta de Andalucía, son las señaladas como culpables directas del cierre, por su “afán recaudatorio”, por sus gestos destinados a complacer al “turismo”, en clara referencia crítica al proyecto ‘Granada Ciudad del Rock’, del que dicen que tiene que proteger y no destruir el tejido musical existente en la ciudad: “El apoyo a la escena musical de nuestra ciudad no debe consistir sólo en gestos y proyectos de cara al turismo”, escriben.

Adiós a los funerales, hola a los bautizos, nos vemos mañana en el Ruido Rosa. Larga vida al Ruido.

NO TE LO PIERDAS 1
-El vídeo de Niños Mutantes desde el mítico Carmen Rodríguez Acosta. Aquí tienes la crónica.

NO TE LO PIERDAS 2
-«Quiero dejar el cadáver más feo y usado del mundo». Ernesto ‘Éric’ Jiménez Linares, baterista de KGB, Napoleón Solo, Lagartija Nick, Evangelistas y Planetas ha puesto a la venta ya la segunda edición de ‘400 Millones de Golpes’ .La primera se agotó a lo largo del viernes, día de su publicación. Se trata un volumen lleno de vida, historia, anécdotas, confesiones, situaciones extremas, pero sobre todo buen humor, el salvavidas que ha permitido a su autor llegar al medio siglo de existencia. Paralelas a las peripecias de su autor discurre la vida musical en Granada y en nuestro país, desde los primeros ochenta hasta el año pasado y los anhelos y sueños y realidades de buena parte de los compañeros de generación que escogieron la música para vivirla.
¿Cómo se le ocurrió escribir su vida? ¿O ‘se lo ocurrieron’?
–‘Me lo ocurrieron’. Yo siempre he tenido interés en en contar algo de mi vida porque considero que no era una vida muy normal. A mí me daba mucha pereza ponerme a escribir, pero Holden Centeno me vino con una propuesta editorial y vi el momento ideal.
El viñetista Romeu llamó a su autobiografía ‘Ahora que todavía me acuerdo’… ¡tiene una memoria privilegiada!
–Perfecta. Me acuerdo perfectamente de todo y no solo me acuerdo de los hechos, también hasta de los escenarios de cada suceso. Podría recordar perfectamente incluso el mobiliario de todos los sitios donde me han sucedido las cosas que cuento, tengo una memoria fotográfica privilegiada.

 

 

Por un Realejo habitable: Manifestación, Ideas y Diálogo

“Si vives en el Centro, te jodes”.
La frase la he oído cientos de veces. Te la dicen con una mezcla de rabieta, envidia y algo más que no atino del todo a descubrir. Se refiere a que si vives en el centro de una ciudad, como es el Realejo en el caso de Granada, tienes unas enormes ventajas pero también tienes que aguantarte. Vale. Lo acepto. Toda decisión en esta vida tiene sus pros y sus contras.

Si vives en una urbanización en un chalet, un poner, en Cúllar Vega, dispondrás de un buen jardín, una barbacoa si así te apetece y su piscinilla para pasar los rigores del verano. Un salón enorme, un garaje para convertirlo en tu retiro y hacer tus chapuzas, tus fiestas y tus aficiones y hasta puedes tener un perro y no tener que sacarlo siquiera a pasear. Eso sí, para ir a Granada te tienes que comer una media de cuarenta minutos al día entre que vas y vuelves.

Si vives en el Realejo como es mi caso, puedes ir a cualquiera de sus mítica tabernas, bares y restaurantes en un paseíto por un empedrado con todo el sabor que apenas dura un par de minutos. Y luego vuelves silbando. No tienes que quedar con los colegas ni con las amigas porque aparecen por los bares sin necesidad de cita alguna. El Realejo es barrio de día y es barrio de noche, tiene un comercio pujante y para las compras diarias no tienes que ir a ningún supermercado, nos bastamos con nuestras fruterías, pescadería, carnicerería, ferretería y todos los demás, como ya lo he contado alguna vez.

Esta reflexión no quita para que la vida en el barrio sea manifiestamente mejorable Y como lo es, un nutrido grupo de vecinos así lo ha hecho y ha decidido manifestarse este pasado sábado por las calles del barrio para terminar leyendo un comunicado en el Campo del Príncipe. La asociación se llama Todos somos Granada y surge como respuesta a la asociación de vecinos del Realejo, a la que tildan de “inoperante”, y que apenas tiene veinte miembros, según las últimas elecciones.

¿Qué piden?
La Asociación Todos Somos Granada pretende “manifestar nuestra disconformidad ante la falta de respuesta por parte del Ayuntamiento ante las distintas reclamaciones que desde plataformas, colectivos y asociaciones venimos haciendo por la situación del barrio”. “El principal problema que preocupa a los vecinos es el alto nivel de contaminación al que a diario está sometido el Realejo, producido por el gran volumen de tráfico rodado, encontrándonos así ante una “movilidad caótica e insostenible”. “Granada tiene su casco histórico abandonado, es insoportable el problema de movilidad; los atascos y el aire contaminado convierten este barrio en un peligro constante para peatones, ciclistas y vecinos”.

La manifestación transcurrió sin incidentes y supone, según la organización, un pequeño primer paso para las reivindicaciones. Algo se mueve en el Realejo, y no tiene pintas de que se vaya a parar.

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Y ahora, ¿dónde aparco en el Albaicín?

Cierran el aparcamiento ilegal del Albaicin. Foto: Ramón L. Pérez

Atención. Tomen nota: “El efecto mariposa es un concepto de la teoría del caos. La idea es que, dadas unas circunstancias peculiares del tiempo y condiciones iniciales de un determinado sistema dinámico caótico (más concretamente con dependencia sensitiva a las condiciones iniciales) cualquier pequeña discrepancia entre dos situaciones con una variación pequeña en los datos iniciales, cabe resaltar que sin duda alguna y sin explicación científica, acabará dando lugar a situaciones donde ambos sistemas evolucionan en ciertos aspectos de forma completamente diferente. Eso implica que si en un sistema se produce una pequeña perturbación inicial, mediante un proceso de amplificación, podrá generar un efecto considerablemente grande a corto o medio plazo”.

El efecto mariposa es algo que ocurre en el Albaicín. ¿Que el Ayuntamiento traslada los servicios sociales al callejón del Gallo?. Pues cinco años después de ahí pasarán como por mutación mágica al Ave María de la Carretera de Murcia para volver como si no hubiera pasado nada a la Plaza Aliatar. ¿Que el Ayuntamiento decide peatonalizar la Carrera del Darro y el Paseo de los Tristes? Pues un par de años después tiene que meter marcha atrás, recular, y dejar todo como estaba, incluido el cambio de sentido al tráfico de la calle San Juan de los Reyes. Hay mil y un ejemplos más.

Es lo que sucede en el Albaicín, un lugar mágico en el que todos y cada uno de los vecinos tienen una opinión razonada sobre todos y cada uno de los asuntos que afectan al barrio. Y es también lo que ha sucedido ahora. El Ayuntamiento, con todos los permisos, bendiciones y consensos, acaba de cerrar el ‘parking’ pirata que había en el entorno de la muralla de la Alberzana. La Policía Local se personó en el solar y colocó unas vallas provisionales. Tal y como estaba anunciado, los vehículos estacionados fueron retirados por la grúa municipal. A lo largo del día -martes 17 de octubre-, se instaló una red de malla que ya será permanente mientras duran los trabajos de urbanización y adecentamiento del solar. El Albaicín se queda así sin el único lugar de aparcamiento que existía.

¿Qué ha pasado al aplicarse el efecto mariposa? La medida ha vuelto a destapar los problemas de movilidad de un barrio Patrimonio de la Humanidad. Durante toda la mañana de ayer se acercaron los conductores con idea de estacionar su vehículo y los agentes les informaban de que ya estaba prohibido. Ya no hay sitio para aparcar en el Albaicín, o como es en este caso, en su límite más cercano junto a la Carretera de Murcia. Tampoco se puede acceder al barrio por la calle Pagés, ya que hay pilonas; ni tampoco por el Paseo de los Tristes, donde hay cámaras de vigilancia que multan a quien no tiene la debida autorización.

Resulta que el aparcamiento de la Alberzana, que era pirata, peligroso y con unas condiciones lamentables de suciedad y operatividad, impedía la correcta conservación de las murallas, que tienen por derecho todas las protecciones que marca la ley por ser parte de nuestro patrimonio histórico. Pero, otro más, al fin y al cabo el viejo solar desvencijado y sucio cumplía una función que ahora ha dejado a todos sin la única opción para acceder a coche al Albaicín.

Algunos vecinos aplauden la medida, otros la critican, muchos se preguntan qué pasa con un barrio en el que no hay forma de ponerse nunca de acuerdo. Otros quieren saber por qué no se protege la muralla y se habilita parte del solar como aparcamiento. Otros recuerdan viejos tiempos. Otros dicen que no hay un buen servicio de autobuses. Otros más se encienden un pitillo y se van tarareando un soniquete camino del depósito de la grúa: “Me he quedado dormido y se me ha llevado el coche la grúa”. Como muchos otros desde hoy, entre soniquete y soniquete se preguntará: Y ahora, ¿dónde aparco en el Albaicín?