Cuatro años después de que todas las administraciones declararan la guerra a la plaga de pintura que afea la ciudad, ni la Fiscalía Superior del TSJA, ni la Policía Nacional ni la Local han conseguido ganar la batalla pese a sus esfuerzos.
 

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Granada es un lugar donde la mancha de pintura afea y contamina visualmente su rico patrimonio histórico y su marca de ciudad cultural y turística. Los graffitis pululan por cada esquina del centro de la ciudad y de sus barrios más emblemáticos como son el Realejo y el Albaicín.

Hace ya cuatro años las administraciones de la ciudad iniciaron una guerra contra los graffitis con todos los medios a su alcance. La unidad adscrita de la Policía a la Fiscalía Superior del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía se puso manos a la obra.

Su objetivo era identificar los diversos estilos de las firmas que con ‘spray’ cubren los Bienes de Interés Cultural (BIC) , es decir, los monumentos y lugares catalogados por su especial valor, que en la zona mencionada es  prácticamente el cien por cien, ya que cuando no son monumentos nacionales son Bienes de Interés Cultural, es directamente Patrimonio de la Humanidad o, esto es también muy importante, está afectado por los cincuenta metros de perímetro que protegen cada Bien de Interés Cultural.

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Quiero esto decir que no hace falta pintar un graffiti en la Catedral para que se cometa una falta o delito según cada caso, basta con hacer la pintada en la fachada frente a ella para que la protección le afecte directamente porque, la declaración BIC no solo protege el monumento sino también su entorno. 

La declaración de guerra contra los graffitis se declaró en una reunión que se celebró el 15 de enero del año 2010 en la sede de la Fiscalía Superior, en la que participaron representantes de la Fiscalía, Policía Nacional, Cultura de la Junta de Andalucía, miembros del Seprona de la Guardia Civil y también representantes de la Policía Local.

Establecieron un protocolo de actuación para controlar la incidencia de graffitis en los Bienes de Interés Cultural, que marcó los parámetros de colaboración entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, con los responsables de las autoridades públicas y judiciales.

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Esta reunión era el puñetazo en la mesa, la respuesta a la petición del fiscal jefe del TSJA, que el 26 de diciembre de 2009, había pedido actuaciones especiales para controlar la incidencia de los graffitis en los edificios artísticos. Han pasado cuatro largos años y Granada sigue siendo el lugar de la mancha, la ciudad de los grafitis, el ejemplo de lo que supone una plaga de pintura devastadora. La profusión de graffitis que dañaban edificios catalogados como de interés cultural en la capital granadina en el mes de mayo del año 2010 era alarmante. 

El trabajo de la unidad de Policía adscrita a la Fiscalía Superior informaba que siete de cada diez (50 en total) Bienes de Interés Cultural exhibían pintadas en sus muros y fachadas. De ellos, un 32,4 por ciento presentaban, además, un fuerte y negativo impacto visual. Los datos se recogían en  un informe elaborado por la Unidad de Policía Judicial del Cuerpo Nacional de Policía, adscrita a la Fiscalía Superior de Andalucía, sobre la incidencia de los grafitis en los Bienes de Interés Cultural (BIC) de la ciudad.

Al año siguiente, en febrero, el informe se completó. Esa investigación la llevó a cabo la Unidad de Policía Judicial Adscrita a la Fiscalía Superior de Andalucía. Estos agentes, funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía, recorrieron los edificios catalogados para hacer un registro de las pintadas que se han hecho en estos inmuebles. En un año de trabajo, la unidad de Policía mencionada catalogó que el 70% de los Bienes de Interés de Cultural estaban cubiertos con cerca de 3.000 pintadas de todo tipo.

Cuatro años después el problema no solo no se ha podido solucionar sino que ha aumentado al acumularse las ya existentes con las nuevas.

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CRÉDITOS
-Foto 1: Ramón L. Pérez. 5/12/2012
Garabato de grandes proporciones en la fachada de la Catedral de Granada.
-Foto 2: Alfredo Aguilar. 24/09/2010
Escalera en Zig Zag en la calle de la Concepción para subir al Realejo
-Foto 3: Ramón L. Pérez 01/02/2010
Pintadas en las persianas de una charcutería en San Juan de Dios cuya autora fue condenada por la fiscalía superior de Andalucía
-Foto 4: Alfredo Aguilar 03/04/2010
Pintada en el monumento a la poetisa Elena Martín Vivaldi en el Bulevar de la Constitución

 

8 comentarios en La guerra contra las pintadas dura ya cuatro años

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