La abuelita Gabriela

 

"Mi collar, dónde diablos está mi collar"

"Mi collar, dónde diablos está mi collar"

 

¡Caray con la abuelita Gabriela! ¡Menuda historia me acabo de encontrar su diario! Aquí os la dejo:

 

Miércoles, 10 de abril de 1912, 10:05 de la mañana

¡Estoy emocionada! Por fin la vida me va justo como quería. Le he echado el guante al guapísimo ricachón del que llevo hablando las tres últimos libretas. Me ha regalado un pedazo de collar que casi me caigo de espaldas con la impresión. ¡Lo amo! Mamá está requetecontenta. La tía Pochi, envidiosísima, el almirante de la prima Sofía ha quedado en nada con mi millonario. Por cierto, nos hemos embarcado rumbo a América en el Titanic. Un barco modernísimo y bastante coquetón. A lo mejor me lo compro para después de la boda.

Miércoles, 10 de abril de 1912, 13:20 de la mañana

Zarpamos hace un rato. Todo es perfecto. Le acabo de sacar brillo a mi collar. Le he insinuado a mi prometido que necesito los pendientes compañeros para la boda. ¡Es más buenoooo!

Miércoles, 10 de abril de 1912, 22:00 de la noche

Desagradable incidente en popa. Mientras miraba los delfines un andrajoso casi me tira por la borda al intentar saltar. No le culpo, debe dar mucha rabia ver como viajamos los de primera, que es que no nos privamos de nada. He intentado ser amable. Incluso lo he acompañado hasta dejarlo con sus amigos. Qué ordinariez de gente. Todos borrachos y sucísimos. Creo que a su manera intentaban hacer una fiesta. Yo he procurado no tocar nada y pasar de puntillas por todos lados. Al final no se ha tirado aunque supongo que mañana lo hará. Me encanta mi collar.

Jueves, 11 de abril de 1912, 14:45 de la tarde

El andrajoso no se ha tirado y se me pega como una lapa. Al parecer es pintor (de brocha gorda). Se me empieza a hacer pesado. Supongo que si quiere tirarse que se tire ya y me deje en paz. Hoy le he acompañado al mascarón de proa a ver si se animaba. Para qué retrasar más lo inevitable. Pero es un fresco, y me ha dicho que si él saltaba yo saltaba con él. Para asegurarse me ha agarrado las manos y me las ha puesto así, como en cruz, en una pose de lo más amenazante. ¡Qué miedo he pasado! ¡Este tipo me está dando el viaje!

Jueves, 12 de abril de 1912, 12:00 de la noche

¡¡¡Aaarggghhh! Me persigue, me persigue. Esta mañana estaba tomando el desayuno con mamá y mi rico y ultimando los detalles de la fuente con mi imagen que quiero poner en la entrada de la mansión.  De repente la Chinche ha aparecido detrás de un croissant con mantequilla. El muy guarro ha hecho  un dibujo mío en pelotas y mi prometido lo ha tomado fatal. Yo creo que ya no me compra los pendientes.

Jueves, 12 de abril de 1912, 23:55 de la noche

Para colmos de desdichas, el piojoso también se ha presentado en la cena. Después de la brocheta de fruta ya no podía más y he intentado clavarle el palito en uno de sus horribles ojos. No he atinado, y encima se ha puesto agresivo, así que he salido corriendo despavorida,  pero me ha alcanzado a la altura de la sala de mandos. Es un lunático de lo más peligroso, cree que es el rey del mundo y tiene una obsesión enfermiza por mi collar. Hemos organizado una pelea gorda y me siento orgullosa de decir que he conseguido reducirle gracias a una oportuna zancadilla y un magistral giro del timón.

El Capitán no ha sabido apreciar mi pericia y se ha disgustado horriblemente. Dice que podría haber hundido el barco y es verdad que se ha oido un “gong” extraño. Yo no he dicho nada, pero ya no creo que me lo compre. Con bollo o me ponen un buen precio o no me lo quedo.

Viernes, 13 de abril de 1912, 4:30 de la madrugada

Pues es verdad que hemos hundido el barco. La escena ha sido horrible. Mamá y el rico se han largado en la primera barquita y me han dejado tirada “por majadera”, según sus propias palabras. Yo he conseguido pillar un tabloncito y me he acomodado como he podido junto a mi collar. Sorpresa desagradable cuando ha emergido justo a mi lado el pulgoso en plan tiburón. Le he dado con un remo en la cabeza y he tratado de hundirlo pero no ha habido manera. Trepa como una ardilla. Cuando nos han rescatado he intentado darlo por muerto. La verdad es que tenía un tono azul pitufo que hubiese convencido a cualquiera menos al capitán del Carpathia, que lo ha reanimado en un periquete. En su conciencia queda.

 Martes, 2 de julio de 1912, 13:15 de la tarde

Me he casado con el pintor. No tenía alternativa y la verdad es que he empezado a cogerle costumbre. Ha vendido el relato de nuestra travesía en el Titanic a uno de esos tipos del cine. Dice que la ha retocado un poco. Yo solo espero que en la película él muera y yo acabe con el rico.

La Boda de Manuela

© illu24 - Fotolia.com

Rodrigo y Manuela

Queridos lectores del Consultorio Sentimental:

Tras las vacaciones se me ha acumulado el trabajo. Vamos a intentar resumir un poco las respuestas a muchas de vuestras cartas.

Querida Ángela de Burgos. Haces bien en dejar a Horacio porque ese tipo es un cretino y su nombre daría muchos problemas en cualquier invitación impresa. Respecto a Jimena de Cáceres, lucha por él. Si bien comprendo tu horror al destapar la bufanda del Athletic el día cinco, el viajecito a Aspen lo redime por completo y merece una segunda oportunidad. Laura, de Tarragona. Esto es un consultorio sentimental, no culinario, y no, no tengo la menor idea de cómo evitar que se reseque el pavo. Para mí que nace ya reseco. Sara, de Pamplona, entiendo que por tus principios no puedas aceptar los espléndidos regalos de Jorge, lo vuestro no tiene remedio. Si quieres deshacerte de todo lo que te recuerda a él no dudes en hacerme llegar la estola de Armiño. Siempre tuve la ilusión de vestir una. Javier, de Canarias, deja de escribirme, sé que eres tú, y no, lo nuestro no se parece en nada a la historia del Titanic. Coincidimos en una piscina, tú me tiraste de mi colchoneta y punto. Victoria de Jaén, no coincido contigo: “Por favor deje de molestarme. La próxima vez me veré obligado a tomar acciones legales” no tiene una segunda lectura. Yo concluiría que el tal Bernardo no le conviene y pasaría página, que el asunto de que le haya mandado el mensaje con acuse de recibo no pinta bien en absoluto.

Bien, ya que nos hemos puesto un poco al día, analizaremos en profundidad el caso de Conchita de Vélez.  Su primer mail decía así:

Domingo 2 Abril 2012.

Querida Claudia:

Me hallo en una difícil tesitura. Rodrigo, el amor de mi vida desde los ocho años, dará el “sí quiero” a Manuela, una arpía de Mérida que conoció hace un par de meses, el próximo Sábado. Se conoce que los Reyes Magos le trajeron a Manuela un pedrusco considerable acompañado de una petición formal. El mundo no es justo, a mí me trajeron un CD de Barbara Streisand y una bolsa de agua caliente.

Domingo 2 Abril 2012.

Querida Conchita:

No te preocupes, si Rodrigo es, como dices, el amor de tu vida, tenemos tiempo más que de sobra para que descubra sus verdaderos sentimientos. Lo primero que hay que considerar es que estas bodas en plan sorpresa suelen deshincharse en un par de días. Hazlo dudar, que sepa en donde se está metiendo. ¿Acaso cree que puede conocer de verdad a una persona en un par de meses? ¿Qué sabe de la tal Manuela? ¿Es de fiar? Que sea de Mérida no me gusta un pelo. Sé del caso de una chica de allí que estranguló a su novio durante la noche de bodas con la liga nupcial. Sonsácale si su familia se dedica a la conserva de calamares. Puede que sea ella.

Lunes 3 Abril 2012.

Querida Claudia:

Rodrigo ni siquiera conoce a los padres de la mujerzuela esa de Mérida. Le he dicho que se informe y le he contado el asunto de la liga nupcial. Aunque ha disimulado, yo creo que el asunto le ha calado más de lo que ha dejado ver.

Lunes 3 Abril 2012.

Querida Conchita:

Vas por buen camino. Indaga sobre la familia de Manuela. Está tratando de ocultar algo. No me extrañaría que sean una pandilla de criminales. ¿Por qué sino iba a esconderlos de esa manera?

Martes 4 Abril 2012.

Querida Claudia: Aunque Rodrigo dice que no le importa a lo que se dedique la familia de Manuela yo le he planteado el asunto de los calamares. Estoy de acuerdo contigo, debe haber más de un criminal en la familia. Sería genial si acabasen todos en la cárcel. Pienso hacer más indagaciones.

Martes 4 Abril 2012.

Querida Conchita:

Hoy me ha llegado la invitación de Rodrigo y mi prima Nela. ¿A que estás jugando? Deja de malmeter que le estás aguando la boda a mi prima.

Martes 4 Abril 2012.

Querida Prima Claudia:

Noto a Rodrigo, mi prometido, raro. Me hace preguntas muy extrañas y está interesadísimo en saber si llevaré liga en la boda. ¿No te parece muy extraño? Quizás lleve razón su amiga Conchita y no lo conozca lo suficiente.

Martes 4 Abril 2012.

Querida Nela:

Es normal que los hombres se pongan nerviosos los días antes de la boda. No hagas caso y asegúrale que no llevarás liga.

Miércoles 5 Abril 2012.

Querida Prima:

No imaginas lo que lo ha tranquilizado el asunto de la liga. Aun así, sigue raro. ¿Conoces a alguien de la familia que se dedique a algo relacionado con los calamares? A Rodrigo le suena que alguna vez se lo he comentado, pero la verdad es que no me suena nada. No sé qué pensar.

Miércoles 5 Abril 2012.

Querida Conchita:

Mi tío es asesor fiscal y mi tía profesora de ballet. Se trasladaron a Mérida cuando Nela tenía cinco años. Somos una familia estupenda y Nela va a ser muy feliz al lado de Rodrigo. Olvida lo que te conté, he recordado que la estranguladora de la liga no era de Mérida sino de Lérida, y, desde luego, no tienen nada que ver con nosotros.

Miércoles 5 Abril 2012.

Querida Claudia:

La gente no suele ir reconociendo sus crímenes así como así. He pescado en Internet una foto tuya zampándote unos chipirones. Se la he enseñado a Rodrigo, que saque él sus propias conclusiones.

Miércoles 5 Abril 2012.

Querida Conchita:

Que te gusten los calamares no es ningún delito y por cierto, no son chipirones sino gambas con gabardina.

Miércoles 5 Abril 2012.

Querida Claudia:

Eso lo decidirá el juez.

Jueves 6 Abril 2012.

Querida Prima:

Yo no me caso. Está claro que Rodrigo tiene dudas, hoy cuando le he dicho que había elegido un vestido en tono sepia se ha puesto blanco como la pared y hemos tenido una discusión enorme. Soy muy desdichada. ¡Le quiero tanto!

Jueves 6 Abril de 2012.

Querida Conchita:

Me he gastado más de trescientos euros en un vestido palabra de honor y me he rociado dos sesiones de bronceado. Tú verás lo que haces, pero yo este sábado voy de boda sean quien sean los novios.

Viernes 7 Abril 2012.

Querida Claudia:

He estado hablando con Rodrigo. Estaba desesperado por haber discutido con tu prima. Nunca lo había visto tan triste, ni siquiera cuando le rompí el manillar de su bici roja. No puedo soportar verlo triste. Los he reunido a los dos y después de charlar un rato han arreglado sus diferencias. Nos conoceremos en la boda, al parecer nos han sentado en la misma mesa.

Domingo 8 Abril 2012.

Querida Claudia:

Soy Conchita otra vez. Ha sido una boda preciosa y lo he pasado fenomenal en nuestra mesa. Por cierto, ¿Qué sabes de Arturo, el chico que estaba sentado con nosotras? Parece un muchacho fenomenal. Si te pide mi teléfono no dudes en dárselo.

No me juzguen mal

Pobre mujer

Pobre mujer

 

No me juzguen mal, pero yo en Blancanieves siempre he sido muy de la madrastra. A ver, no voy a defender lo de la manzana. Que envenenar la fruta es un detalle de muy mal gusto no se le escapa a nadie. Y lo del cazador pues también está feísimo.  Pero vamos, que esa mujer estaba bajo mucho estrés. Que la niña canturreando todo el día, la mandas a por un cubo de agua y te  tarda hora y media. El castillo cayéndose a pedazos y ella jugando con las palomas. Pues no está bien. Además, la madrastra es un emblema de mujer trabajadora, lo lleva todo para adelante, el castillo, maltratar a la princesa, sus pócimas… y después de un día agotador llegas y al espejito le da por decir impertinencias, ¡pues hay que ponerse un poco en su piel!

Además, esa mujer está muy necesitada de afecto. El rey (padre biológico de Blancanieves) se conoce que la tiene bastante abandonada. Si le hubiese organizado un par de bailes y varios actos como ha hecho William con Kate seguro que no tenía tanto tiempo para chismorrear con el espejo. Y luego, la verdad es que Blancanieves no es una niña fácil. Después de enredar al cazador, les birla la casita del bosque a los enanitos. Un allanamiento de morada ya de por sí es grave, pero es que encima se queda con las siete camitas y los otros tontos, que debían tener síndrome de Estocolmo, tan contentos durmiendo en calderos. En cuanto ve a la anciana también decide aprovecharse de ella comiéndose su fruta de balde, y después de que los enanitos le esculpan un ataúd de cristal, que ya tiene que ser difícil la cosa, y la velen durante semanas ella se lo agradece largándose con el necrófilo del príncipe, al que solo conoce de dos minutos y con el que no llega a cruzar una sola palabra en todo el cuento. Para colmo, la princesa termina con el príncipe azul y la pobre madrastra entre matorrales. Pues no.

Así que estoy ilusionada con ver la nueva versión, a ver si la mujer termina mejor que en las anteriores.

¡Ánimo Julia!

Amor comprometido

El petirrojo de boina

El petirrojo de boina

¡Buf, esto del consultorio está acabando conmigo! Y encima la gente nunca está contenta. Como ejemplo un botón, el caso de Raquel y Mateo en el que ando enfrascada en estos momentos. Os pongo en antecedentes.

Querida Claudia:

Estoy desesperada. Me enamoré de Mateo por su solidaridad, por su constancia, por defender sus ideales, por su afán de lucha, por su amor a los animales… Es decir, por lo mismo que lo detesto tres meses después. Sí, Claudia, no me juzgues a la ligera, yo nunca pensé que se pudiese llegar a odiar a un inocente pajarillo, pero créeme, mis sentimientos no dejan lugar a dudas. Lo detesto con la mayor honestidad. Cuando Mateo me contó que abanderaba el movimiento en contra de la extinción del “Petirrojo de boina”, el bichito me inspiró una ternura inmediata, con ese piquito curvo y esa mirada tan desvalida. Sin embargo, con el paso de las semanas, me fui dando cuenta de cómo el petirrojo se interponía entre Mateo y yo. Todos los fines de semana a encadenarse en algún sitio. No me juzgues mal, me encantan los planes al aire libre, pero a seis grados bajo cero pasarse una tarde entera vociferando: “Salvemos al de la boina, o cargarás con mi inquina” no es mi idea de fin de semana romántico.

Querida Raquel:

Deberías avergonzarte, el petirrojo de boina es uno de mis animales favoritos y quiero que cuentes conmigo para cualquier cosa que pueda hacer por él. Mateo es un héroe y tú debes de apoyarlo. Alíate a la causa y hazte socia del “Club de Amigos El Petirrojo Peleón”. Que Mateo vea que sus problemas son los tuyos.

P.D: Veo el eslogan algo pasado de moda. ¿Qué te parece algo como “Si se acaba el petirrojo te llenarás de sonrojo” o “El petirrojo de boina merece toda tu estima”?

Querida Claudia:

 

He seguido tus instrucciones y me he hecho miembro del club del bicho ese de mirada torva. Ni te figuras lo que gana en foto, visto de cerca tiene una cara de malo que da susto. Y qué garras, no me gustaría encontrármelo en un árbol a solas. Mateo ha llorado de la emoción cuando me han entregado el carné. Les he hablado de ti y te van a mandar información a tu correo. Al parecer necesitan socios urgentemente.

P.D: No han cuajado tus propuestas. Parece que la preocupación global del grupo se basa ahora en la alimentación sin pesticidas no orgánicos de las crías del bicharraco ese. El nuevo lema es: “Para salvar al petirrojo, cuidemos antes del gorgojo”.

Querida Raquel:

Implícate, Implícate. El petirrojo y Mateo lo merecen. Ese hombre y ese animalito te necesitan. Cuando Mateo te vea luchando con valor y entrega se dará cuenta de la clase de mujer que eres. En cuanto tenga ocasión me uno a ti en la lucha activa. ¡Cuenta con Claudia, pequeño petirrojo!

P.D: Propón: “A la cría del petirrojo la debes alimentar con mil ojos”

Querida Claudia:

 

Tus palabras y tu entusiasmo me han llenado de valor. Vas a sentirte orgullosa. Te escribo desde el pesquero “Nueva Alicia” camino a las costas amazónicas de Brasil, donde pretendemos instaurar una colonia de petirrojos. Mateo se ha quedado boquiabierto cuando se ha enterado. Me siento feliz. Llevas razón, el petirrojo nos necesita. Espero que Mateo y tú os reunais conmigo en breve. El siguiente pesquero partirá mañana de Almería.

P.D: El lema ha gustado, ha gustado.

Querida Raquel:

Hoy me ha llegado la propaganda de tu organización. Este no es el pájaro que a mi me gusta. El mío tiene la cola como más verdosa y es mucho más chico y coqueto. Llevas razón, este pájaro tiene mirada torva. Dicho sea de paso, si tiene que extinguirse, que se extinga, favor que le hará a la estética de la fauna global. Un animal con esos ojos debería haberse extinguido hace ya siglos. Yo no creo que eso sea un petirrojo de ninguna de las maneras. Entérate bien, que a mi me parece de la familia de las gallináceas. Qué cosa más fea.

P.D: Posible lema para ir haciéndoles cuerpo a los de la organización “La extinción del petirrojo no mires con tanto enojo” o “El jilguero de Messina es más mono que el de la boina”

Querida Claudia:

 

Deduzco de tus palabras que no te has embarcado con Mateo, que espero que sí que venga de camino.

P.D: La cúpula de la organización planea demandarte por el asunto del lema.

Querida Raquel:

Vuélvete en cuanto tengas ocasión que he leido en el Vogue que en el amazonas hay unos mosquitos enormes cuya picadura te deja el dedo índice azul.

P.D: Lo de la demanda lo dicen para disimular, te digo yo que eso no es un petirrojo. Tú insiste en lo del lema y ya verás como les abres los ojos. Ahí van otras posibilidades: “Salvemos a la ballena, que esa sí que rellena” o “si se va el de la boina siempre nos quedarán las gallinas”

Querida Claudia:

 

Imposible volverme. Me comprometí a seguir la evolución de la colonia durante un mínimo de tres meses. No sé nada de Mateo.

Querida Raquel:

Ábrele la jaula a los bichos esos y di que se han escapado. Les haces un favor. ¿Tienes dolor en las articulaciones medias? Al parecer el reumatismo es uno de los primeros síntomas de la parasincriasis aguda, que es endémica en Sao Paulo.

Querida Claudia:

 

Perdona que no te haya escrito antes. Estas ultimas semanas han sido agotadoras. He pasado el tifus, la fiebre amarilla y el sarampión. Gracias a Dios, a los petirrojos les va bastante mejor que a mí. Se han adaptado estupendamente y creo que una de las hembras, Judith, va a criar. Nunca he sido tan feliz. Si consigo que alguien me sustituya podré volver a España en un par de semanas para organizar la siguiente colonia de petirrojos. He escrito a Mateo para proponérselo, pero dice que imposible, al parecer no soportaba la distancia y se ha liado con mi compañera de piso. Han apadrinado un gato.
Claudia, la mirada de estos ángeles con alas está llena de gratitud y cariño. Estos petirrojos son unas criaturas fascinantes.

Querida Raquel:

Lo que tú digas, pero esos bichos no son petirrojos ni por asomo.

Un romance de peso

En A por la 38

© Pétrouche - Fotolia.com

¡Lo que me faltaba! A mi hermana Claudia, la rompecorazones de la familia, le ha dado por montar un consultorio sentimental on-line. Lo más increíble es la buena acogida que ha tenido. Le salen casos como churros, y eso que sus consejos, en mi opinión, no son ninguna maravilla. Pero, en fin, mejor juzgad vosotros mismos. Aquí os dejo el caso de Paloma.

Querida Claudia:
Me he enamorado. Se llama Ramón, y no puedo dejar de pensar en él. Siempre me han hecho tilín los hombres-oso, y él es un auténtico cavernícola del siglo XXI. ¡Qué mandíbula! Todo lo que sé de él es que trabaja en el gimnasio “A por la 38″ y que algún día será mi marido. ¿Cómo lo consigo?

Querida Paloma:
Nada más fácil, lo primero que tienes que hacer es apuntarte a las clases de Ramón. Estás de suerte, en “A por la 38″ hay rebaja para nuevos clientes con motivo de la operación bikini. Mi hermana Daniela y mi amiga Veruka se han apuntado y están muy contentas.

Querida Claudia:
No es mala idea, me vendría genial perder un par de kilos. Lo malo es que siempre he sido un trasto en los deportes y temo quedar en ridículo.

Querida Paloma:
No seas tonta, lo mismo es profesor de yoga y todo lo que tienes que hacer es cerrar los ojos y ponerte trascendental. Por cierto, si te interesa perder algo de peso te puedo pasar la dieta del berberecho. Veruka la está haciendo y le va genial. Al parecer, es cosa sabida que el berberecho es el secreto mejor guardado de Angelina Jolie.

Querida Claudia:
He ido a informarme. Ramón da algo llamado spinning. ¿Se parece al yoga? No sé qué decirte del berberecho. El año pasado hice la dieta del pomelo, que es en la que Jennifer Aniston tenía depositada su confianza antes del tema de los potitos, y no adelgacé ni un gramo.

Querida Paloma:
Claro que sé lo que es el spinning. Te va a encantar. De hecho, seguro que coincides con Daniela y con Veruka. La dieta del berberecho sí que es efectiva. Al parecer, todo Hollywood sabe que el pomelo tuvo más culpa que Angelina en la ruptura entre Brad y Jennifer. La dieta del berberecho va escalonada por niveles. Veruka ya ha pasado el nivel uno: “Berberechos y otros lechos”, y el nivel dos: “Al berberecho derecho”.

Querida Claudia:
He decidido hacerte caso y me he apuntado a lo del spinning. No empiezo hasta mañana, pero hoy he ido a mirar. Tu amiga Veruka está increíble encima de la bici y parece divertirse mucho, por no hablarte de Ramón que ni te imaginas lo que gana empapado de sudor. No sé cómo he tardado tanto en apuntarme. Me siento más en forma solo por haber pagado la matrícula. Incluso me veo más delgada. El “A por la 38″ es un gimnasio increíble.

Querida Paloma:
¡Ese es el espíritu! Adjunto te envío la dieta del berberecho. Me dice Veruka que es vital acompañar el berberecho con una taza de té rojo sin azúcar y con mucho limón.

Querida Claudia:
Perdona que no te escribiese ayer. No he podido mover los dedos hasta esta mañana. Tengo unas agujetas de campeonato, y eso que me bajé a los diez minutos de la bici. Apenas me cabía medio culo en el sillín. Ni que decir tiene que dejamos lo de las tapas para otra ocasión. ¿Daniela también hace la dieta del berberecho? A ella no le está dando tan buen resultado. Por cierto, me dice Veruka que conoces a mi Ramón. Coincidisteis en un curso de verano en Inglaterra.

Querida Paloma:
He hablado con Veruka. No sé como decírtelo, pero a Moncho, que es como le llamábamos, no le gustan las mujeres. Por cierto, Daniela está haciendo la dieta de los puntos, pero, qué quieres que te diga, yo no creo que sea como ella dice. Ayer la pesqué zampándose un croissant con Nocilla y seguro que eso no lo incluye la dieta original en ninguno de sus niveles.

Querida Claudia:
¿Qué insinúas? Hoy, para no cansarme, me he saltado la clase y Daniela y yo hemos esperado a los chicos en “La Alegre Tapichuela”. Ramón ha estado encantador. Es verdad que en las distancias cortas puede resultar algo metrosexual, pero es muy masculino, incluso usa “Baron Dandy”. Veruka ha traído su propio tupper con los berberechos. Es un encanto. Va por el nivel tres de la dieta: “Aprovecho el berberecho”, en el que al parecer duplicas la cantidad de té. Yo, al final, voy a hacer la dieta de Daniela, porque se adapta muy bien a cada persona y se basa en la compensación. Por ejemplo hoy nos ha permitido compartir una rosca de jamón y otra de lomo. Para contrarrestar, mañana no podremos tomar tapa.

Querida Paloma:
Olvídate de Moncho. Es gay-sexual, gay-sexual. Te lo digo yo que estuve todo un verano con él y no me tiró los tejos.

Querida Claudia:
Hoy, mientras Dani y yo nos saltábamos la clase para tomarnos un par de roscas y una ración de ensaladilla rusa, hemos hablado de Ramón. A ella tampoco le parece que no le gusten las mujeres. Estoy muy contenta con el gimnasio y con la dieta de tu hermana. La verdad es que se me adapta como un guante, estoy segura que ni mañana ni pasado me van a apetecer las tapas. Estoy llenísima. No como Veruka, a la que se le iban los ojos detrás de nuestra ensaladilla.

Querida Paloma:
No pensaba decírtelo, pero me obligas a ello. Ramón y yo fuimos juntos a bailar una noche en Edimburgo y no intentó nada conmigo, y mira que llevaba un escote palabra de honor. Comprenderás que el asunto no deja lugar a dudas sobre su orientación.

Querida Claudia:
Mañana Dani y yo volveremos a las lecciones de spinnig. Hoy nos hubiese encantado ir, pero nos hemos encontrado en “La alegre Tapichuela” por casualidad y nos ha dado apuro no pedir nada. Al final nos hemos puesto las botas. Hemos echado cuentas y no nos vuelve a tocar comer hasta el martes que viene, así que vamos a tener un montón de tiempo para la bicicleta a partir de mañana. Veruka está apunto de llegar al nivel cinco: “El techo del berberecho”. Estoy orgullosa de ella. No veo concluyente el asunto de Edimburgo.

Querida Paloma:
Tú no me has visto en palabra de honor. De haberlo hecho no dirías eso.

Querida Claudia:
Hoy Daniela, Ramón y yo hemos visitado a Veruka en el hospital. Ayer le dio un patatús justo al terminar su segundo litro de té. Tengo que acelerar las cosas con Ramón, desde que voy al gimnasio he cogido dos kilos. Mañana vuelvo a la bici de todas, todas.

Querida Paloma:
Olvídate de Ramón y deja el gimnasio, Dani y tú no os podéis permitir seguir ganando peso.

Querida Claudia:
Perdona que no te escribiese ayer, pero es que me disloqué la cadera al subirme a la bici. Ramón me llevó al hospital y comparto habitación con Veruka, que está mucho mejor y goza de un excelente apetito. Daniela nos ha traído unos bombones y luego Ramón me ha invitado a cenar. Al parecer le gustan las chicas rellenitas y está encantado con mis tres nuevos kilos. No lo dice con maldad, pero en su opinión eres demasiado flacucha y el escote palabra de honor te lo resalta. Muchas gracias por tu ayuda. A nuestra primera hija le pondremos Claudia.

Querida Paloma:
Hacéis bien, es un nombre precioso.

Menudo sueño

Soñar con celebrities no puede ser bueno

Soñar con celebrities no puede ser bueno

Menudo sueño. Estoy tomando el té con una celebrity y huelo su perfume, escucho su voz, pero no consigo verle la cara.  Está como envuelta en una niebla. Es adicta a los zapatos de tacón y demás complementos. Me habla de su pareja. Su relación a su parecer está estancada en un noviazgo eterno.

¿Carrie Bradshow?

No, no..no es ella. No le terminan de gustar los amigos de su chico. La mayoría de ellos son una pandilla de animales que se pasan la vida de fiesta en fiesta. Ninguno tiene un trabajo estable y ella teme que eso le pase factura a su chico.

¿Pippa Middleton?

No, reconocería su melena.  La última discusión ha sido por unos pantalones. En opinión de mi contertulia lleva poniéndoselos medio siglo y… y le encanta lucirse sólo con ellos puestos.

¿Angelina Jolie?

Que va, que va…  Por si fuera poco, tiene que criar a tres chiquillos bastante difíciles que no dejan de meterlo en líos.

¿Charlene wistock?

Pues no, la niebla se disipa. La veo.

Pobre Minnie

Cómo llegué a tener un diamante

Este me lo quedo yo

Este me lo quedo yo

14 de Febrero de 2012

17:00 P.M

Mientras me enfundo en mis zapatillas-conejo preparada para pasar San Valentín viendo Divinity y comiendo palomitas pienso en cuanto mal ha hecho Pretty Woman en el colectivo femenino.  En el justo momento que suena el microondas con el inconfundible pop, recibo llamada de Juanito, mi amigo multimillonario. Me necesita urgentemente, palabras textuales, quiere llevarme a cenar a “Villa Oniria”. Cambio de planes… Adiós zapatillas peluche  aquí llega mi Richard Gere particular.

Baño de espuma y música de Roxette. Lencería roja, vestido rojo y tacones interminables. Antes de salir, pasada por toda mi agenda para contarles que tengo una cita.

20:00 P.M.

Llega Juanito en su Porsche  con un enorme ramo de flores. Adoro San Valentín, así si gusta celebrarlo. Con millonario y  flores es como de verdad tiene encanto esta fecha. Saludo a Juanito e intento hacerme con el ramo. Juan lo retira hábilmente.  No son para mí, son para una tal Adele Boriskaya. Una heredera Rusa de la que está prendado. No debí precipitarme anunciando el fin de mi soltería en el dichoso SMS y en Facebook.  ¿Qué pinto yo en la cena? Adele ha venido con su hermano y Juan se comprometió a buscarle una acompañante. Me cuenta los detalles de los Shrisvskaya, al parecer están forrados pero forrados. Juan no se cree digno de la tal Adele. Yo si me veo digna del ruso y aun sin conocerlo les aseguro que le amo. Lo de Juanito nunca hubiese funcionado. Si juego bien mis cartas todavía puedo quedar bien con mi agenda.

21:00 P.M.

Adele ha venido a dar un curso de flamenco en el Sacromonte. Quiere ser bailaora. Juanito le da el ramo. Adele rechaza el ramo, es alérgica a la rosa común y a otras 170 cosas. Va a flipar en el Sacromonte.  Daniela recoge el ramo y sonríe al ruso. El ruso solo habla en ruso. Un claro inconveniente para nuestro futuro en común que él no deja de decir ruserías. Estoy dispuesta a pasarlo por alto. La conversación no es todo en una pareja.

En el segundo plato Juanito saca una cajita de terciopelo monísima y se la entrega a Adele. Un maravilloso diseño de Suarez brilla en su interior. Se lo señalo entusiasmada al ruso a ver si coge ideas. La chica mira con desprecio la caja. Las esmeraldas le traen mala suerte, le parece un insulto el regalo y lo tira airada a Juanito. Juanito, desesperado arroja el anillo que sobrevuela el solomillo del ruso, si a ella le traen mala suerte a él también. En una elegante pirueta recoge Daniela justo antes de que aterrice en la langosta de la mesa quince. Antes del postre el marcador personal de Daniela ya cuenta con un ramo y un diamante con esmeraldas.

Durante los profiteroles Adele nos deleita con una exhibición de su Russian-flamecova. Desde luego resulta curiosa aunque el entusiasmo de Juanito resulta algo sobreactuado. En uno de sus aspavientos le tira una copa de champagne a la rusa que indignada se levanta y retira la promesa de acompañarlo a la boda de Marta Ortega.  Sonrío a Juanito y le indico que estoy libre en esa fecha. Sonrió a mi ruso por si él también está invitado y duplico mis posibilidades. El mejor San Valentín de mi vida. El mejor con diferencia. Les digo que para celebrar como Dios manda éste día con flores y diamantes lo del novio es casi lo de menos.