31 días de agosto: The Last Waltz (Día 7)

Lo vi en el escaparate de una tienda de discos de San Sebastián. Probablemente llovía, así que el color amarillo chillón de la portada sería lo que me llamó la atención. Paré y leí «The Last Waltz». Seguí leyendo y aparecían todos. TODOS. TODOS: Paul Butterfield: armónica y coros Bobby Charles: coros Eric Clapton: guitarra y voz Neil Diamond: guitarra y voz Dr. John: piano, guitarra, congas y voz Bob Dylan: guitarra y voz Emmylou Harris: guitarra acústica y voz Ronnie Hawkins: voz Joni Mitchell: guitarra acústica y voz Van Morrison: voz Pinetop Perkins: piano y voz Carl Radle: bajo Cleotha Staples coros Mavis Staples: coros Roebuck Staples: guitarra y voz Yvonne Staples: coros Ringo Starr: batería Stephen Stills: guitarra Muddy Waters: voz Ron Wood: guitarra Neil Young: guitarra, armónica y voz. Y, por supuesto, The Band, que no tenía ni idea de quiénes eran en aquél 1976.

Recuerdo que ahorré y ahorré y ahorré para tener aquél disco TRIPLE!. Costaba 1.300 pesetas de 1978, cuando yo tenía trece tiernos añitos y ya estaba turulato por la música. SI te lo estás preguntando la respuesta es sí. Todavía lo conservo y recuerdo también que incluía un librillo lleno de fotos a color del concierto. En aquellos años en blanco y negro en nuestro país podías considerar que tenías un tesoro. Y lo sigue siendo.

El concierto es, simplemente, una maravilla. Te recomiendo que te busques un buen sábado por la tarde y te lo pongas como en los viejos tiempos, a toda pastilla. Y verás cómo suena.

Pistas para agosto

-Tienes en YouTube las cuatro horazas del concierto completas. No te abalances a darme las gracias.

-Tienes también en YouTube el documental completo (en varios clips) de Martin Scorsese.

-Pero si hay algo que me estremece y me sigue estremeciendo es la canción It makes no difference. Y ese momento en que dice; «Well, I love you so much / That it’s all I can do / Just to keep myself from telling you / That I never felt so alone before».

It makes no difference where I turn
I can’t get over you and the flame still burns
It makes no difference, night or day
The shadow never seems to fade away

And the sun don’t shine anymore
And the rains fall down on my door

Now there’s no love
As true as the love
That dies untold
But the clouds never hung so low before

It makes no difference how far I go
Like a scar, the hurt will always show
And it makes no difference who I meet
They’re just a face in the crowd on a dead-end street

And the sun don’t shine anymore
And the rains fall down on my door

These old love letters
Well, I just can’t keep
Just like the gambler says:
«Read ‘em and weep»
And the dawn don’t rescue me no more

Without your love, I’m nothing at all
Like an empty hall, it’s a lonely fall
Since you’ve gone it’s a losing battle
Stampeding cattle, they rattle the walls

And the sun don’t shine anymore
And the rains fall down on my door

Well, I love you so much
That it’s all I can do
Just to keep myself from telling you
That I never felt so alone before

Recuerda. Hay que besarse más. Y en verano, mucho más

 

Todos los posts de #31diasdeagosto
-Día 1: Los 400 golpes
-Día 2: A todo gas
-Día 3: The Motorcycle Boy Reigns
-Día 4: On the road
-Día 5: Trece Rosas
-Día 6: Easy rider

31 días de agosto: Easy rider (Día 6)

Easy rider, nos vamos a olvidar del estúpido título con que la colocaron en España, es uno de los grandes mitos de la cinematografía. Hasta el punto que inaugura un género, como lo es el drama, la comedia, el terror, el musical o la ciencia ficción. Se trata de las road movies, de la que se dice que es la primera. Es mucho más cosas todas juntas. Es un puñetazo cargado de ganas de contar un ahistoria que no tenía hueco en las productoras del momento.

Por eso, aunque ganadora de numerosos premios y candidata a otros muchos, la película Easy Rider es considerada un hito de la contracultura de 1960 y un paradigma fundamental en la historia del cine de su país y del mundo.​ Es también una de las precursoras de la producción independiente, y con ella se recaudó cien veces más que su costo de producción. Tienes toda la historia en Wikipedia.

A mí me gusta porque la he visto mil veces y me sigue pareciendo actual. ASí que ahí tenemos una buena forma de definir un clásico. Y en l apeli hay tensión, aventura, drogas, desmadre y sexo. Pero nada es explícito. Hay tanto lugar para la aventura que nada mejor que te imagines lo que va a pasar.

Sobre todo me gusta porque yo diría que es la primera película en la que la música va directamente asociada a la historia y juntas, en comunión, construyen una narrrativa pluscuamperfecta. Una de mis escenas favoritas, que es un clásico reclásico multiclásico:

En estos apenas tres minutos está todo. El día que amanece, el atardecer y la noche que llega. El paisaje y los colegas. Las carreras y el ralentí, el ritmo de la carretera y el placer del asfalto. Nadie ha hecho nunca una escena mejor y desde entonces, una de las imágenes de la felicidad es darle al play y escuchar The Weight, interpretado por The Band.

I pulled into Nazareth, was feeling ‘bout half past dead
I just need some place where I can lay my head
Hey, mister, can you tell me, where a man might find a bed?
He just grinned and shook my hand, «No» was all he said

Take a load off Fanny, take a load for free
Take a load off Fanny, and you put the load right on me

I picked up my bags, I went looking for a place to hide
When I saw old Carmen and the Devil, walking side by side
I said, «Hey, Carmen, c’mon, let’s go downtown»
She said, «I gotta go, but my friend can stick around»

Take a load off Fanny, take a load for free
Take a load off Fanny, and you put the load right on me

Go down, Miss Moses, ain’t nothin’ you can say
It’s just old Luke, and Luke’s waiting on the judgment day
Well, Luke, my friend, what about young Annalee
He said, «Do me a favor, son, won’t you stay and keep Annalee company»

Take a load off Fanny, take a load for free
Take a load off Fanny, and you put the load right on me

Crazy Chester followed me, and he caught me in the fog
Said, «I will fix your rag, if you’ll take Jack, my dog»
I said, «Wait a minute Chester, you know, I’m a peaceful man»
He said, «That’s okay, boy, won’t you feed him when you can»

Take a load off Fanny, take a load for free
Take a load off Fanny, and you put the load right on me

Catch the cannonball, now to take me down the line
My bag is sinking low, and I do believe it’s time
To get back to Miss Fanny, you know she’s the only one
Who sent me here, with her regards for everyone

Take a load off Fanny, take a load for free
Take a load off Fanny, and you put the load right on me

Pistas para agosto

-Peter Fonda, Jack Nicholson y Denis Hopper juntos los tres en una película en 1969. ¿Qué podría salir mal?
El mundo infinito de Dennis Hopper. El estadounidense Dennis Hopper se zambulló sin recato en todos los excesos que se encontró, en los cinematográficos también. En su vida hubo droga, alcohol y cinco matrimonios; el segundo de los cuales duró solo ocho días. Pero además de un anecdotario infinito, su biografía custodia actuaciones en más de 130 películas de toda índole y un título para la historia, «Easy Rider», que estrenó en 1969 y convirtió en un emblema de la contracultura de los sesenta.
Sexo, mujeres y talento: La biografía de Jack Nicholson. Nicholson es uno de los únicos tres actores que tienen tres premios Oscar: por “One Flew Over the Cuckoo’s Nest” (1975), “Terms of Endearment” (1983) y “As Good as it Gets” (1997). Su carrera despuntó con “Easy Rider” (1968)
‘Easy Rider’, medio siglo en la carretera. Hace 50 años, Dennis Hopper estrenó una road movie que cambió Hollywood para siempre. Un icono de la contracultura que demostró la existencia de un público juvenil, introdujo el rock en las bandas sonoras y abrió la puerta a una nueva generación de cineastas

Recuerda. Hay que besarse más. Y en verano, mucho más

Todos los posts de #31diasdeagosto
-Día 1: Los 400 golpes
-Día 2: A todo gas
-Día 3: The Motorcycle Boy Reigns
-Día 4: On the road
-Día 5: Trece Rosas

31 días de agosto: Trece Rosas (Día 5)

Que nunca más se borren sus nombres de la Historia

El verano son trece balas
El verano son Trece Rosas
El verano son trece lágrimas
El verano son trece maldiciones
El verano son trece oscuridades
Trece blasfemias
Trece fusiles
Trece cadáveres
Trece gritos
Trece silencios
Trece amaneceres
Trece calaveras
Trece esperanzas para que su nombre no se borre de la Historia.

Hoy se cumplen 80 años del fusilamiento de Las Trece Rosas por el régimen del general Franco. Las Trece Rosas es el nombre colectivo dado a un grupo de trece jóvenes, la mitad de ellas miembros de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), fusiladas por la dictadura franquista en Madrid el 5 de agosto de 1939, cuatro meses después de finalizar la Guerra Civil Española.

El 5 de agosto es Carmen
El 5 de agosto es Martina
El 5 de agosto es Blanca
El 5 de agosto es Pilar
El 5 de agosto es Julia
El 5 de agosto es Adelina
El 5 de agosto es Elena
El 5 de agosto es Virtudes
El 5 de agosto es Ana
El 5 de agosto es Joaquina
El 5 de agosto es Dionisia
El 5 de agosto es Victoria
El 5 de agosto es Luisa

Carmen Barrero Aguado (20 años, modista). Trabajaba desde los 12 años, tras la muerte de su padre, para ayudar a mantener a su familia, que contaba con 8 hermanos más, 4 menores que ella. Militante del PCE, tras la guerra, fue la responsable femenina del partido en Madrid. Fue detenida el 16 de mayo de 1939.

Martina Barroso García (24 años, modista). Al acabar la guerra empezó a participar en la organización de las JSU de Chamartín. Iba al abandonado frente de la Ciudad Universitaria a buscar armas y municiones (lo que estaba prohibido). Se conservan algunas de las cartas originales que escribió a su novio y a su familia desde la prisión.

Blanca Brisac Vázquez (29 años, pianista). La mayor de las trece. Tenía un hijo. No tenía ninguna militancia política. Era católica y votante de derechas. Fue detenida por relacionarse con un músico perteneciente al Partido Comunista. Escribió una carta a su hijo la madrugada del 5 de agosto de 1939, que le fue entregada por su familia (todos de derechas) 16 años después. La carta aún se conserva.

Pilar Bueno Ibáñez (27 años, modista). Al iniciarse la guerra se afilió al PCE y trabajó como voluntaria en las casas-cuna (donde se recogía a huérfanos y a hijos de milicianos que iban al frente). Fue nombrada secretaria de organización del radio Norte. Al acabar la guerra se encargó de la reorganización del PCE en ocho sectores de Madrid. Fue detenida el 16 de mayo de 1939.

Julia Conesa Conesa (19 años, modista). Nacida en Oviedo. Vivía en Madrid con su madre y sus dos hermanas. Se afilió a las JSU por las instalaciones deportivas que presentaban a finales de 1937 donde se ocupó de la monitorización de estas. Pronto se empleó como cobradora de tranvías, ya que su familia necesitaba dinero, y dejó el contacto con las JSU. Fue detenida en mayo de 1939 siendo denunciada por un compañero de su «novio». La detuvieron cosiendo en su casa.

Adelina García Casillas (19 años, activista). Militante de las JSU. Hija de un guardia civil. Le mandaron una carta a su casa afirmando que sólo querían hacerle un interrogatorio ordinario. Se presentó de manera voluntaria, pero no regresó a su casa. Ingresó en prisión el 18 de mayo de 1939.

Elena Gil Olaya (20 años, activista). Ingresó en las JSU en 1937. Al acabar la guerra comenzó a trabajar en el grupo de Chamartín.

Virtudes González García (18 años, modista). Amiga de María del Carmen Cuesta (15 años, perteneciente a las JSU y superviviente de la prisión de Ventas). En 1936 se afilió a las JSU, donde conoció a Vicente Ollero, que terminó siendo su novio. Fue detenida el 16 de mayo de 1939 denunciada por un compañero suyo bajo tortura.

Ana López Gallego (21 años, modista). Militante de las JSU. Fue secretaria del radio de Chamartín durante la Guerra. Su novio, que también era comunista, le propuso irse a Francia, pero ella decidió quedarse con sus tres hermanos menores en Madrid. Fue detenida el 16 de mayo, pero no fue llevada a la cárcel de Ventas hasta el 6 de junio. Se cuenta que no murió en la primera descarga y que preguntó «¿Es que a mí no me matan?».

Joaquina López Laffite (23 años, secretaria). En septiembre de 1936 se afilió a las JSU. Se le encomendó la secretaría femenina delComité Provincial clandestino. Fue denunciada por Severino Rodríguez (número dos en las JSU). La detuvieron el 18 de abril de 1939 en su casa, junto a sus hermanos. La llevaron a un chalet. La acusaron de ser comunista, pero ignoraban el cargo que ostentaba. Joaquina reconoció su militancia durante la guerra, pero no la actual. No fue conducida a Ventas hasta el 3 de junio, a pesar de ser de las primeras detenidas.

Dionisia Manzanero Salas (20 años, modista). Se afilió al Partido Comunista en abril de 1938 después de que un obús matara a su hermana y a unos chicos que jugaban en un descampado. Al acabar la guerra fue el enlace entre los dirigentes comunistas en Madrid. Fue detenida el 16 de mayo de 1939.

Victoria Muñoz García (18 años, activista). Se afilió con 15 años a las JSU. Pertenecía al grupo de Chamartín. Era la hermana de Gregorio Muñoz, responsable militar del grupo del sector de Chamartin de la Rosa. Llegó a Ventas el 6 de junio de 1939.

Luisa Rodríguez de la Fuente (18 años, sastre). Entró en las JSU en 1937 sin ocupar ningún cargo. Le propusieron crear un grupo, pero no había convencido aun a nadie más que a su primo cuando la detuvieron. Reconoció su militancia durante la guerra, pero no la actual. En abril la trasladaron a Ventas, siendo la primera de las Trece Rosas en entrar en la prisión.

Recuerda. Hay que besarse más. Y en verano, mucho más

Todos los posts de #31diasdeagosto
-Día 1: Los 400 golpes
-Día 2: A todo gas
-Día 3: The Motorcycle Boy Reigns
-Día 4: On the road

 

31 días de agosto: On The Road (Día 4)

“Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida, mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas“. Fragmento de ‘En el camino’, ‘On the road’ en su título original. Novela de Jack Kerouac, de la que también hay una peli, pero léete el libro. 

Leí ‘On the road’ un verano en Granada. La tenía pendiente de la Universidad, que me la debía. Me la devoré en un par de días. Me llenó de energía y me descubrió un mundo desconocido, el de la Generación Beat. La que precedió a los hippies. La que ya tenía su reparto completo y su banda sonora, el Jazz desenfrenado y bepbopero. Veamos. Este grupito de desastres que se creó en la década de los años cincuenta rechazaban los valores estadounidenses clásicos, exploraron el uso de drogas y tenían una gran libertad sexual. Por decirlo suavemente, son los papás de la Contracultura.

Lo que más recuerdo del libro es lo que hacen nada más llegar a su destino. Mirarse y darse la vuelta, porque lo que importa no es el destino, es el viaje, es el camino, y ellos están en el camino. Lección aprendida.

Pistas para agosto

-La Generación Beat. El grupo inicial fue formado por Lucien CarrAllen GinsbergWilliam Burroughs y Jack Kerouac, los cuales se conocieron en la Universidad de Columbia (New York), el primero de ellos con brillantes ideas y actitud, pero algo desprovisto de talento, los últimos tres actualmente conocidos como el trío básico de dicha generación; posteriormente se unirian Neal Cassady (Icono de la Gereración), Herbert HunckeJohn Clellon Holmes. En 1948 se unieron Carl Solomon y Philip Lamantia, en 1950 Gregory Corso y en 1954 Lawrence Ferlinghetti y Peter Orlovsky.
-Sus principales obras literarias son Aullido de Allen Ginsberg (1956), En el camino de Jack Kerouac (1957) y El almuerzo desnudo de William S. Burroughs (1959).
La Contracultura.  son los valorestendencias y formas sociales opuestas a las establecidas en una sociedad. El término fue acuñado por el historiador estadounidense Theodore Roszak en su libro de 1968 El nacimiento de una contracultura. Te lo puedes leer desde este link en pdf.

Recuerda. Hay que besarse más. Y en verano, mucho más

Todos los posts de #31diasdeagosto
-Día 1: Los 400 golpes
-Día 2: A todo gas
-Día 3: The Motorcycle Boy Reigns

 

 

 

31 días de agosto: The Motorcycle Boy Reigns (Día 3)

Rumble Fish es una película que hay que ver con menos de veinte años. Aunque si la ves después también merece la pena. Ha aguantado el paso del tiempo de maravilla. Mantiene su frescor y su intensidad. Tuve la suerte de verla en los míticos Golem de Pamplona. Creo que la vi tres o cuatro veces seguidas de lo que me gustó. Recuerdo perfectamente que era en blanco y negro y en versión original subtitulada.

Ahí estaba la música del batería de The Police, Stewart Copeland, con sus redobles y platillos que crean la atmósfera que te agobia. Esa sensación de eterna noche de calor sin dormir. Los protagonistas, Matt Dillon (Rusty James) Mickey Rourke (El Chico de la Moto). Y un rosario de personajes que te atrapan, desde Nicolas Cage (Smokey) a Dennis Hopper (Padre) o el mismísimo Tom Waits (Benny). Y, por supuesto, Diana Lane.

Rumble Fish es una tragedia griega moderna. Es fatídica. Es el destino. Uno tiene que morir para que el otro pueda sobrevivir. Solo hay salida, y ya es la tercera vez este verano, en el mar.

Pistas para agosto

-Stewart Copeland. El batería de The Police crea la banda sonora de Rumble Fish. Es un buen momento este verano para escuchar sus canciones, que seguro que te sorprenderán


-Mickey Rourke. Diría que solo dos películas más pueden salvarse de su extraña carrera comoa ctor. Una de ellas es manhattan Sur, de Michale Cimino. Puedes verla en Filmin
-Francis Ford Coppola. Ganó la Concha de Oro del Festival Internacional de San Sebastián en 1984. Tiene además cinco Oscars y dos Palmas de Oro en Cannes. Aquí tienes una buena biografía.

Recuerda. Hay que besarse más. Y en verano, mucho más

Todos los posts de #31diasdeagosto
-Día 1: Los 400 golpes
-Día 2: A todo gas