Una crónica a la Izquierda del Padre

20170920.- FOTO: FERMIN RODRIGUEZ.Quico Chirino, en la presentación de su novela ‘A la Izquierda del Padre’

Todos los periodistas nos hemos comido de niños un escritor. Todos. Incapaces de mirar por encima de la realidad para sopesar la espuma de los días, publicamos en nuestros medios las historias de la vida del día. Esto se llama Periodismo. Y es muy bueno. Hasta que algún día, muerto de envidia, te enteras de que un compañero de la Redacción presenta una novela negra como el demonio y condenadamente bien escrita. Esto se llama Literatura. Y también es realmente bueno.

El tipo que no ha dormido en tres años para conjugar Periodismo con Literatura, dirigir la sección de Granada de mi periódico con acierto y parir la novela ‘A la Izquierda del Padre’ se llama Quico Chirino y para la presentación en Granada de su novela reunió a algo más de un centenar de personas en el Cuarto Real de Santo Domingo. La velada se desarrolló entre viejos adagios periodísticos, técnicas de redacción, scoops de hemeroteca y de portada, y recuerdos a Chandler, don Raymond; y a Umbral, don Paco.

20170920.- FOTO: FERMIN RODRIGUEZ. Aspecto del Cuarto Real de Santo Domingo durante la presentación del libro ‘A la Izquierda del Padre’ de Quico Chirino

Quico Chirino, Flanqueado por Jesús Lens, director entre otras cosas del más potente festival cultural dedicado al género Noir; y Eduardo Peralta, director de IDEAL, flanqueaban al ya novelista mientras el alcalde de la city, Paco Cuenca, dedicaba unas palabras a modo de presentación, muy bien traídas.

No hubo ni medio segundo para el buen rollo, aunque el acto estuvo envuelto en una atmósfera de cariño, ya que Quico recordó así como para entrar en faena lo que Pablo Rodríguez le comentó en la entrevista publicada en las páginas de IDEAL sobre ‘A la Izquierda del Padre’: “Es una novela de derrotados”. “Y en efecto -comentaba Chirino, es una novela de gente a la que la vida le ha dado un metro cuadrado y ahí viven, mueren o se autodestruyen. Es una novela dura”.

Eduardo Peralta certificó que “es un gran relato que nos sorprende, estremece y conmociona”, y leyó en voz alta textos entresacados de la novela, que justifican estas tres reacciones. También indicó que “es una denuncia social. No hay un texto amable sino un texto descarnado de gente que busca la felicidad y solo encuentra las drogas”.

En efecto, prosiguió, “la crónica describe las miserias sociales de la época”. Y vuelve a entresacar una frase de la novela: ‘Siempre solía beber cuando estaba de servicio’, dice por ejemplo del policía”. Igual sucede a juicio de Eduardo Peralta, con los periodistas. De ellos se escuchan frases lapidarias como que “el público prefiere la mentira”, que dirá uno de ellos. O aquello de “mucho peor sería tener que trabajar”, sobre el viejo oficio de contar que es el Periodismo que le responderá el otro, antagónicamente.

20170920.- FOTO: FERMIN RODRIGUEZ. El alcalde de Granada, Paco Cuenca, durante la presentación del libro ‘A la Izquierda del Padre’ de Quico Chirino. En la mesa, flanqueado por Jesús Lens y Eduardo Peralta, director de IDEAL.

Y, por supuesto, “hay autocrítica de su propia profesión a lo largo de las páginas”, describe Peralta. Y con sus ejemplos de la novela, los ilustra: “Hay que diferenciar el Periodismo de una verdulería, como cuando por ejemplo se debate sobre las reglas que sirven para distinguir una coliflor de un buen reportaje”. Reportaje-coliflor, el vocablo servirá para describir mucho trabajo periodístico pretencioso.

El director de IDEAL, que trató de hablar largo “sin reventar la novela”, destacó “el lenguaje directo que deslumbra” que utiliza Quico Chirino en su novela: “‘Te dejaré marchar si me comes a besos’, dice la protagonista de una novela llena de soledad”.

Y claro, lo de las pes, “es una novela de pes, de Periodismo Putas y Policías, pero no hay Políticos”.

Jesús Lens recomendó por su parte “no dejar la novela en manos de críos porque querrán ser periodistas” mientras que Quico Chirino, en su intervención, explicó que “esta novela la he hecho por diversión y por provocación. A la crítica me someto a diario. Y si no os gusta la novela me da igual. Pero en el periódico tengo la obsesión de que los textos queden cerrados, desde que leí una columna de Umbral”. Y entonces, también apareció el gran maestro Noir de la mano de Lens: “Es una novela canónica Noir con más Chandler que en muchas novelas americanas”.

Añadió que “la reflexión de esta novela es qué capacidad tenernos de escapar al destino”. Dijo de los protagonistas que “son personajes que tienen una poética. No tienen instinto criminal, solo delinquen por necesidad”. Y su ejemplo fue que “la poética es el bocata que les daban de críos a los protagonistas en la iglesia como excusa para que aprendieran a leer y quizá así, el que aprendiera a juntar algunas letras podría firmar el día que entrara en la cárcel”.

Quico Chirino terminó sincero: “Me he sentido cómodo porque es la mejor manera de enfrentarse a la realidad. Y una provocación. Y algo de hipérbole. Pero lo que cuento es realidad”. Esa realidad-espuma de los días a la que hay que asomarse pero con una precaución: “Cuando terminas de escribir, los personajes saben más de ti que tú de ellos”.

Os dejo con una entrevista a Quico Chirino en Cadena SER de la que destaco unas frases que me han gustado especialmente:

-“Mi única patria es una Redacción, pero que nací en Osuna. Soy un niño de Osuna que quería ser escritor”.

-“Para saber de qué va el título, hay que llegar hasta el final”.

-“No me podía permitir algo sin criticar algo, sin llamar la atención”.

-Y algo que sinceramente me ha maravillado: “¿Cuál esa gota de hipérbole que tiene la novela?. El Vacie está a un paseo del Parlamento de Andalucía y pared con pared del cementerio, que separa los muertos de los vivos”.

 

Perfil: Pilar Rivas, de Vamos Granada

Pilar Rivas Navarro, concejala de Vamos Granada, está en el ojo del huracán. Es la nueva portavoz del grupo municipal, aunque esta decisión está recurrida. La cuestión es que el conglomerado de Vamos Granada, Podemos y demás partidos está completamente sacudido. Así que Quico Chirino me pidió que hablara con la gente que rodea y conoce a Pilar para construir un perfil de quién esta concejala que está dando que hablar. Hablé con muchas personas, con concejales de Granada de todos los partidos y con muchos ex de Podemos. También con dirigentes de Podemos y Vamos Granada. No conseguí hablar con la ex portavoz de Vamos Granada, quien me remitió a que hablara con una persona cuando lo que yo creía conveniente era que ella me hablara de su compañera. Sé que todo lo difícil también era lo pertinente. Al final, una decena de testimonios y una fotaka de Fermín Rodríguez. El resultado, como siempre, lo juzgáis vosotros.

Pilar Rivas
UNA CIUDADANA INFILTRADA

Dicen que la concejala quiere ser la voz de todos y que luchará por no atesorar ningún protagonismo, «aunque nunca se rendirá»

Pilar Rivas Navarro parece que haya llegado siempre a todo antes de tiempo. Fue madre con veinte años y luego fue a la Universidad; adora los animales desde antes incluso que estuviera tan de moda su defensa y ha trabajado desde hace casi dos décadas en la primera línea del frente contra las penurias de esta sociedad: los servicios sociales. De aquí se construye la primera parte de su retrato: es una feminista batalladora, es una profunda defensora de los derechos de todos y tiene experiencia sobrada para saber que se puede mejorar –y mucho– la sociedad actual. Por eso, y pese a todo, quienes le conocen bien destacan que su aparente fragilidad encierra una luchadora incansable, una trabajadora inagotable y una convicción inalterable en sus principios, ideas y creencias.

La otra parte del retrato la completa su faceta como política, en una persona que nunca antes había participado ni en asociación, ni en sindicato, ni en campaña alguna. De hecho, su primer contacto con la política fue un telefonazo en el que se le ofreció participar en el proceso de primarias que terminó en la confección de la lista de ‘Vamos, Granada’ al Ayuntamiento de Granada. Pilar Rivas se presentaba con el número tres y salió elegida concejala. Durante estos dos años ha trabajado de cara, ha buscado dar voz a todos, a los barrios y a la periferia; a las conectados y, también, a los desheredados. Y ha huido de los protagonismos.

Quizá por eso, este mismo verano, cuando madrugaban esos rayos de sol tan potentes, aplicó a rajatabla sus convicciones y encendió un huracán en ese conglomerado de voces que forman Podemos, ‘Vamos, Granada’ y los demás partidos y movimientos que buscan alternativas al llamado bipartidismo. Con el apoyo del otro concejal de ‘Vamos, Granada’, Luis de Haro, se llevó la portavocía en detrimento de la número uno, la también concejala Marta Gutiérrez.

Y claro, le critican. Y mucho. Desde Podemos dicen que «se ha equivocado profundamente en lo que ha hecho. Desde el punto de vista político no ha entendido lo que pasó el 15M, lo que significa la nueva política y como se deben hacer las cosas en el ámbito local», explican. «A Granada le ha hecho mucho daño porque ha pecado de excesiva ambición». Podemos tiene recurrido su nombramiento como portavoz en el Ayuntamiento. La fuerza y la transparencia Pero a Pilar Rivas todo esto no le inmuta, porque lo ve todo de otra manera y con la fuerza de la mayoría, de la transparencia, del empoderamiento de la ciudadanía a través del reparto de los cargos en vez de su acumulación, que es lo que ella ha tratado de evitar.

Lo explica una de sus mejores amigas de la Universidad, los servicios sociales y la vida entera. «Empezamos a estudiar juntas Trabajo Social, y desde siempre es muy comprometida, trabajadora y muy responsable». Lo explica: «Se lo cree, toma su posicionamiento respecto a algo que le preocupa, se compromete y se pone a trabajar». Sobre su faceta como trabajadora social, «la he visto muy implicada con los usuarios, con el desarrollo de su trabajo».

«También es una persona que siente mucho las limitaciones que tiene el sistema público de servicios sociales». Aquí es donde aparece ese sesgo que le ha nacido con la política. Muchos trabajadores sociales entienden que el modelo está comprometido por las propias limitaciones del sistema, pero sobre todo por el modelo que aplique el político de turno que esté en cada momento al frente de los servicios sociales. Es decir, las prioridades que tenga el político en materia de servicios sociales.

Y, ya puestos, sus compañeras de los servicios sociales del Zaidín remarcan: «Es cierto que ahora que está en política la veo muy comprometida con que las cosas sean así». Y así es que «hay una tendencia en nuestra profesión donde los problemas que surgen en los servicios sociales no se soluciona con una ayuda puntual, con un comedor social, por ejemplo. Las cosas requieren una visión más de fondo y eso es lo que le gusta a Pilar, llegar hasta el fondo y empezar a trabajar desde ahí».

Sus compañeros en el pleno municipal hablan de ella maravillas, al menos los que se definen de izquierdas: «Sinceramente, es una de las personas más dialogantes que hay en el Ayuntamiento. Siempre pretende dialogar, pretende preguntar las cosas y sobre todo hay que reconocer que está muy cercana no solo a lo que es institucional y se dice sino a lo que se dice en la calle. Está pendiente de la ciudadanía. Estos años que yo le conozco está muy vinculada a trasladar los problemas sociales al Ayuntamiento. Todos los temas de Distrito Norte, sí; pero también todos los problemas de exclusión y emergencia social».

También se atreven a aventurar su nueva función: «Como portavoz va a despuntar de forma positiva. Tiene contacto directo y la gente le entiende porque es llana. Es normal que quizá tenga al principio cierto miedo escénico, pero le veo muy preparada, con un discurso muy bien hilvanado que le va a permitir estos años crecer y adoptar un buen papel en su nueva responsabilidad».

Una vez recorrido peldaño a peldaño su carrera vital y profesional, probablemente se entienda mejor que Pilar Navarro es «una ciudadana infiltrada». ‘Ciudadana’ porque entiende de derechos y conoce que hay deberes, ‘infiltrada’ porque toda su experiencia en las trincheras de la exclusión social y en el filo de la navaja de lo peor de la crisis económica le ha llevado a la política y, ahora, a la portavocía de ‘Vamos, Granada’. «El Trabajo Social y la Psicología son su equipaje y sus herramientas en este viaje hacia la construcción, desde la diversidad, de un proyecto político de futuro que suponga una verdadera alternativa».

 

Pilar Rivas Navarro, concejala de Vamos Granada, está en el ojo del huracán. Es la nueva portavoz del grupo municipal, aunque esta decisión está recurrida. La cuestión es que el conglomerado de Vamos Granada, Podemos y demás partidos está completamente sacudido. Así que Quico Chirino me pidió que hablara con la gente que rodea y conoce a Pilar para construir un perfil de quién esta concejala que está dando que hablar. Hablé con muchas personas, con concejales de Granada de todos los partidos y con muchos ex de Podemos. También con dirigentes de Podemos y Vamos Granada. No conseguí hablar con la ex portavoz de Vamos Granada, quien me remitió a que hablara con una persona cuando lo que yo creía conveniente era que ella me hablara de su compañera. Sé que todo lo difícil también era lo pertinente. Al final, una decena de testimonios y una fotaka de Fermín Rodríguez. El resultado, como siempre, lo juzgáis vosotros.
Pilar Rivas
UNA CIUDADANA INFILTRADA
Dicen que la concejala quiere ser la voz de todos y que luchará por no atesorar ningún protagonismo, «aunque nunca se rendirá»
 
Pilar Rivas Navarro parece que haya llegado siempre a todo antes de tiempo. Fue madre con veinte años y luego fue a la Universidad; adora los animales desde antes incluso que estuviera tan de moda su defensa y ha trabajado desde hace casi dos décadas en la primera línea del frente contra las penurias de esta sociedad: los servicios sociales. De aquí se construye la primera parte de su retrato: es una feminista batalladora, es una profunda defensora de los derechos de todos y tiene experiencia sobrada para saber que se puede mejorar –y mucho– la sociedad actual. Por eso, y pese a todo, quienes le conocen bien destacan que su aparente fragilidad encierra una luchadora incansable, una trabajadora inagotable y una convicción inalterable en sus principios, ideas y creencias.
 
La otra parte del retrato la completa su faceta como política, en una persona que nunca antes había participado ni en asociación, ni en sindicato, ni en campaña alguna. De hecho, su primer contacto con la política fue un telefonazo en el que se le ofreció participar en el proceso de primarias que terminó en la confección de la lista de ‘Vamos, Granada’ al Ayuntamiento de Granada. Pilar Rivas se presentaba con el número tres y salió elegida concejala. Durante estos dos años ha trabajado de cara, ha buscado dar voz a todos, a los barrios y a la periferia; a las conectados y, también, a los desheredados. Y ha huido de los protagonismos.
 
Quizá por eso, este mismo verano, cuando madrugaban esos rayos de sol tan potentes, aplicó a rajatabla sus convicciones y encendió un huracán en ese conglomerado de voces que forman Podemos, ‘Vamos, Granada’ y los demás partidos y movimientos que buscan alternativas al llamado bipartidismo. Con el apoyo del otro concejal de ‘Vamos, Granada’, Luis de Haro, se llevó la portavocía en detrimento de la número uno, la también concejala Marta Gutiérrez.
 
Y claro, le critican. Y mucho. Desde Podemos dicen que «se ha equivocado profundamente en lo que ha hecho. Desde el punto de vista político no ha entendido lo que pasó el 15M, lo que significa la nueva política y como se deben hacer las cosas en el ámbito local», explican. «A Granada le ha hecho mucho daño porque ha pecado de excesiva ambición». Podemos tiene recurrido su nombramiento como portavoz en el Ayuntamiento. La fuerza y la transparencia Pero a Pilar Rivas todo esto no le inmuta, porque lo ve todo de otra manera y con la fuerza de la mayoría, de la transparencia, del empoderamiento de la ciudadanía a través del reparto de los cargos en vez de su acumulación, que es lo que ella ha tratado de evitar.
 
Lo explica una de sus mejores amigas de la Universidad, los servicios sociales y la vida entera. «Empezamos a estudiar juntas Trabajo Social, y desde siempre es muy comprometida, trabajadora y muy responsable». Lo explica: «Se lo cree, toma su posicionamiento respecto a algo que le preocupa, se compromete y se pone a trabajar». Sobre su faceta como trabajadora social, «la he visto muy implicada con los usuarios, con el desarrollo de su trabajo».
 
«También es una persona que siente mucho las limitaciones que tiene el sistema público de servicios sociales». Aquí es donde aparece ese sesgo que le ha nacido con la política. Muchos trabajadores sociales entienden que el modelo está comprometido por las propias limitaciones del sistema, pero sobre todo por el modelo que aplique el político de turno que esté en cada momento al frente de los servicios sociales. Es decir, las prioridades que tenga el político en materia de servicios sociales.
 
Y, ya puestos, sus compañeras de los servicios sociales del Zaidín remarcan: «Es cierto que ahora que está en política la veo muy comprometida con que las cosas sean así». Y así es que «hay una tendencia en nuestra profesión donde los problemas que surgen en los servicios sociales no se soluciona con una ayuda puntual, con un comedor social, por ejemplo. Las cosas requieren una visión más de fondo y eso es lo que le gusta a Pilar, llegar hasta el fondo y empezar a trabajar desde ahí».
 
Sus compañeros en el pleno municipal hablan de ella maravillas, al menos los que se definen de izquierdas: «Sinceramente, es una de las personas más dialogantes que hay en el Ayuntamiento. Siempre pretende dialogar, pretende preguntar las cosas y sobre todo hay que reconocer que está muy cercana no solo a lo que es institucional y se dice sino a lo que se dice en la calle. Está pendiente de la ciudadanía. Estos años que yo le conozco está muy vinculada a trasladar los problemas sociales al Ayuntamiento. Todos los temas de Distrito Norte, sí; pero también todos los problemas de exclusión y emergencia social».
 
También se atreven a aventurar su nueva función: «Como portavoz va a despuntar de forma positiva. Tiene contacto directo y la gente le entiende porque es llana. Es normal que quizá tenga al principio cierto miedo escénico, pero le veo muy preparada, con un discurso muy bien hilvanado que le va a permitir estos años crecer y adoptar un buen papel en su nueva responsabilidad».
 
Una vez recorrido peldaño a peldaño su carrera vital y profesional, probablemente se entienda mejor que Pilar Navarro es «una ciudadana infiltrada». ‘Ciudadana’ porque entiende de derechos y conoce que hay deberes, ‘infiltrada’ porque toda su experiencia en las trincheras de la exclusión social y en el filo de la navaja de lo peor de la crisis económica le ha llevado a la política y, ahora, a la portavocía de ‘Vamos, Granada’. «El Trabajo Social y la Psicología son su equipaje y sus herramientas en este viaje hacia la construcción, desde la diversidad, de un proyecto político de futuro que suponga una verdadera alternativa».

Los 31 Días de Agosto, uno a uno

UNO A UNO
Son como hormigas (Agosto Día 1)
Desde el Infierno (Agosto Día 2)
Donde todo empezó (Agosto Día 3)
Bajo la sombrilla (Agosto Día 4)
Flores en la cabeza (Agosto Día 5)
Estos es un Tercio español (Agosto Día 6)
Paellas y Guiris  (Agosto Día 7)
Mirando como mira Marilyn (Agosto Día 8)
Muros de gomaespuma (Agosto Día 9)
La siguiente estupidez (Agosto Día 10)
El desamor como fuerza creativa (Agosto Día 11)
Un lugar en el mundo (Agosto Día 12)
Un momento de dolor (Agosto Día 13)
Ojos Verdes  (Agosto Día 14)
La edad de la inocencia (Agosto Día 15)
Hay que hablar del tabaco (Agosto Día 16)
Cruzaremos espejos (Agosto Día 17)
De cabeza (Agosto Día 18)
Las distancias (Agosto Día 19)
Amor Desesperado (Agosto Día 20)
Like A Rolling Stone (Agosto Día 21)
Despedidas (Agosto Día 22)
Suciedad (Agosto Día 23)
La Aventura (Agosto Día 24)
Arañazos (Agosto Día 25)
Pinchazos (Agosto Día 26)
Los Besos ( Agosto Día 27)
Días y Noches (Agosto Día 28)
Saludos (Agosto Día 29)
Un collar tropical (Agosto Día 30)
Un Negroni y no puedo quitar los ojos de ti (Agosto Día 31)

31 Días de Agosto: Un Negroni y no puedo quitar los ojos de ti

(Agosto Día 31)

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La temperatura del tugurio cambió. En algunas esquinas el termómetro podía marcar bajo cero. Caras gélidas, miradas glaucas, ademanes hostiles, espinazos erectos, rictus pétreos. En otras, hacía calor tropical. Peña sofocada, corazones desbocados, latidos tan marcados como para llevar el ritmo de la canción que sonaba, lenta y suave, sinuosa. Gotas de sudor perlaban las frentes y se agolpaban en los pechos. Las manos les acompañaban. Los hierros querían disparar sus corazones letales de plata y pólvora. Hielo y fuego, todos los moradores del bar tenían una buena razón para despachar al tipo que entraba por la maldita puerta giratoria. A mí me daba completamente igual. Ya conocía al tipo de marras y sabía que estaba en su salsa y que más pronto o más tarde habría una buena razón para partirle la cara. Pero no era hoy ese día. Ni tampoco sería mañana. De momento. Así que volví mi cuello con un ligero tic rápido y encaré lo que realmente me importaba y, por segunda vez en menos de cinco minutos, dejaría que la vida transcurriera a su aire a mis espaldas. Yo era mi taburete, de madera, añejo, con tantos culos sobre él a lo largo de cuatro décadas de humo y alcohol barato que podría doctorarme con un tratado epistemológico sobre cómo cruzar las piernas y acodarme en una barra para buscar problemas. El problema del día tenía rizos, toneladas de bucles. Curvas. Ojos almendrados, mirada rasgada. Labios sensuales. Para colmo, decía ‘Hola’ muy bajito. De ahí los Negronis, con su amarga combinación de Vermouth y Ginebra despachados con un golpe de muñeca de Campari, esa mezcla italiana que le termina de dar a esa bomba de relojería alcohólica el toque de distinción no solo para cogérsela con elegancia, sino para que la mujer que tienes enfrente te acompañe sin pestañear. Y hay damas que cuando pestañean, vuelan y se llevan tu alma, tu corazón, o lo que sea que te quede todavía dentro de tu pellejo.

-«¿Por qué brindamos?», susurró ajena a la tóxica atmósfera que amenazaba tormenta en el bar.
-«Por nosotros, no queda otra», me la jugué inocente para buscar un vínculo.
Misteriosamente, sonrió de vuelta de mi frase, alzó el vaso con el Negroni y lo chocó con fuerza contra el mío
-Salud, bello. Lo que das en la vida te viene de vuelta, extendió el brindis inicial

Los altavoces dejaban caer por el local las notas musicales de la canción. La letra se dispersaba con ecos por las paredes y rebotaban entre ellas. Era como si yo solo la pudiera escuchar. Bebí un sorbo más del Negroni y no pude quitar los ojos de ti. En ese momento, me percaté que me estaba enamorando. Del tirón.

RECOMENDACIONES
¿Cómo se hace un Negroni? En este link tienes toda la info
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UNO A UNO
Son como hormigas (Agosto Día 1)
Desde el Infierno (Agosto Día 2)
Donde todo empezó (Agosto Día 3)
Bajo la sombrilla (Agosto Día 4)
Flores en la cabeza (Agosto Día 5)
Estos es un Tercio español (Agosto Día 6)
Paellas y Guiris  (Agosto Día 7)
Mirando como mira Marilyn (Agosto Día 8)
Muros de gomaespuma (Agosto Día 9)
La siguiente estupidez (Agosto Día 10)
El desamor como fuerza creativa (Agosto Día 11)
Un lugar en el mundo (Agosto Día 12)
Un momento de dolor (Agosto Día 13)
Ojos Verdes  (Agosto Día 14)
La edad de la inocencia (Agosto Día 15)
Hay que hablar del tabaco (Agosto Día 16)
Cruzaremos espejos (Agosto Día 17)
De cabeza (Agosto Día 18)
Las distancias (Agosto Día 19)
Amor Desesperado (Agosto Día 20)
Like A Rolling Stone (Agosto Día 21)
Despedidas (Agosto Día 22)
Suciedad (Agosto Día 23)
La Aventura (Agosto Día 24)
Arañazos (Agosto Día 25)
Pinchazos (Agosto Día 26)
Los Besos ( Agosto Día 27)
Días y Noches (Agosto Día 28)
Saludos (Agosto Día 29)
Un collar tropical (Agosto Día 30)
Un Negroni y no puedo quitar los ojos de ti (Agosto Día 31)